El coronel y ex-agente del CESID Diego Camacho analiza, con perfecto conocimiento de causa, la gravísima situación de Cataluña, con un golpe de Estado permanente, que se prolonga y enquista tediosamente en el tiempo y una falta de oposición alarmante del Gobierno de España que ni está, ni se le espera.

La entrevista se centra especialmente en todo lo relacionado con el esperpento del referéndum ilegal del 1 de octubre de 2017 y todo lo que ha venido después, un tema que conoce bien y analiza con la claridad que le caracteriza.

¿Fue un gran signo de debilidad del Estado desplegar tanto policía en Cataluña el 1 de octubre y no poder impedir que se votase?

Fue signo de debilidad y de ausencia de voluntad política. Fue una medida para tranquilizar a la opinión pública no separatista más que para reprimir a los golpistas. Cuando se utiliza la amenaza de la fuerza es para utilizarla si fuera necesario, si no se hace así la debilidad se hace manifiesta.

Si contar el despropósito de contratar un barco con un ridículo Piolín y sobre todo las penosas condiciones en qué vivían.

Lo del Piolín estuvo programado con toda la intención (había disponible transportes de tropa por parte de la Armada) y el ministerio del Interior no quiso utilizarlos. Las penosas condiciones en las que vivían los policías y su expulsión de hoteles, tenían el mismo objetivo: ridiculizar la fuerza del Estado para enviar señales a la Generalidad de que el despliegue policial era solo testimonial. El coronel de la G.C. jefe del dispositivo no actuó correctamente al permitir que sus hombres fueran así tratados.

Y como ha nombrado, los Cuerpos de Seguridad soportanto escraches de radicales en los hoteles…¿Se puede tolerar esto?

No se debe. Se puede cuando la dirección es errónea, y si ademas las personas al frente actúan con cobardía y para cubrir el expediente, en lugar de hacerlo para resolver la situación, se está reforzando al adversario, en este caso a los golpistas.

¿Tan difícil era precintar los colegios electorales con antelación e impedir la votación?

No lo era, sobre todo sabiendo previamente que la actitud de los Mossos iba a seguir las pautas de apoyar la votación, siguiendo ordenes de la Generalidad. El Gobierno fue, además de débil, manifiestamente incompetente. Unos chorros de agua hubieran bastado para despejar las concentraciones en la puerta de los colegios. Está claro que en ese momento Rajoy no quería defender el Estado de derecho.

Lo dejaron para última hora cuando los rebeldes ya habían tomado los colegios.

El Gobierno de Rajoy apostó por una política de hechos consumados, quizás pensando que no se iban a atrever, a pesar de lo que les decía el CNI. No lo se pero la actitud cobardona del Presidente era coherente con el planteamiento operativo del que he hablado al inicio.

El CNI fue incapaz de saber donde estaban las urnas.

Parece que detectaron algunas pero los golpistas tenían una doble o triple remesa y esas se las colaron. Es casi imposible actuar con eficacia cuando detectas que en el nivel de la toma de decisiones no existe ninguna voluntad de resolver el problema y solo se intenta andar con paños calientes, esperando que el adversario desista. Si hubiera sido un fallo operativo o de Inteligencia deberían haberse producido ceses. No los hubo.

Fue penoso poner a un coronel de la Guardia Civil al mando de los Mossos que no ejerció realmente ninguna autoridad.

Ni supo imponerse a los Mossos, ni supo defender la dignidad profesional y operativa de sus hombres, ni supo influir en el Gobierno, ni supo dimitir visto el percal. El resultado fue la penosa imagen que ofrecieron las Fuerzas de Seguridad del Estado, para mayor gloria de los golpistas.

La actitud de los Mossos fue bochornosa haciendo el paripé y permitiendo que votasen.

Los Mossos estaban obedeciendo órdenes de la Generalidad, lo que se sabía de antemano por el Gobierno. El ministro del Interior y la Vicepresidenta permitieron esta situación, a pesar de estar debidamente informados de este extremo.

Y fue especialmente deplorable ver pueblos de la Cataluña profunda expulsando a la Guardia Civil, ni Berlanga hace un guión así.

Estoy de acuerdo, todo estaba dirigido para deteriorar la imagen de la policía y de la G.C. Los golpistas actuaban dentro del marco que se les estaba permitiendo. Después del fracaso de esta política, ni un cese, ni una crítica desde el PP. Si a la cobardía política se le suma la incompetencia, el resultado es ese.

También fue surrealista que dijese Rajoy en las televisiones que no se había votado y simultáneamente ver gente votando en ese momento.

Sí, un desastre sin paliativos. Rajoy en Cataluña se convirtió en el paradigma de la indignidad política y encima utilizando la mentira como herramienta.

Y la manipulacion de la supuesta violencia recorrió los medios de todo el mundo.

Claro, porque la encargada de comunicación en Moncloa, que tenía los vídeos, dio orden de guardarlos y después no hizo campaña en el exterior para contrarrestar la que estaban haciendo los secesionistas. Todo confluye en los hechos para ayudar a los golpistas. No se cuales eran los juicios de valor de Rajoy pero los hechos son los que son.

Urnas de cartón, con papeletas ya dentro, ellos mismos contando los votos, gente votando varias veces, ya ni en una república más bananera del mundo se da esto.

Desde luego, pero estamos en lo mismo. La utilización de esa realidad por el Gobierno ha sido muy deficiente.

También fue patético que, habiendo riesgo de fuga, Puigdemont burlase al Estado en su huida.

Desde luego, sobre todo una muestra de incompetencia manifiesta. Después se repetiría con otros Consejeros huidos a Bélgica o la que huyó a Suiza.¿Tenía el Gobierno deseo de ponerlos a disposición de la justicia? Lo dudo, mejor dicho no lo creo. 

Y que España no se haya puesto seria con la euroorden.

Mientras Llarena tramitaba la euroorden, Rajoy lanzaba alabanzas tanto a los jueces daneses como a los alemanes. Era el propio Gobierno español quien estaba haciendo la cama al TS. En esas condiciones hizo bien Llarena en anularla, pues si no habría tenido que calificar los presuntos delitos como quería el juez flamenco de Slewig-Holstein.

¿En qué Estado de derecho se permite que un partido de golpistas y prófugos se presente de nuevo a las elecciones?

En ninguno. A Rajoy le importaba un ardite el Estado de Derecho. Si termina fracasando estamos perdidos, por eso para los secesionistas el objetivo prioritario para lograr la secesión es el hacer fracasar previamente el Estado de Derecho en España. Los andaluces se han dado cuenta y de ahí el vuelco electoral.

Y gana el partido golpista y se convierte en presidente Torra, supremacista antiespañol declarado y más radical todavía que Puigdemont.

Torra es un hombre de paja, cuya misión es mantener la postura de Puigdemont como Presidente en el exilio. Todavía no tiene vuelo político propio.

Y recientemente, Torra alentando a los CDR frente a la propia policía autonómica, ¿hace falta algún elemento más en este sainete?

En Cataluña hay una situación insurreccional permanente, alimentada por tres partidos secesionistas que utilizan el terrorismo como herramienta de coacción social en un marco de segregación racista, es decir dentro de un comportamiento nazi.

Javier Navascués Pérez

1 Comentario

  1. Rajoy es masón, y obedece a la logia lo mismo que los secesionistas. Fue una estudiada puesta en escena por parte de ambos para acabar como acabó. No fue incompetencia en absoluto.

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