Cada país tiene sus defectos, sus problemas y alguna plaga bíblica, y en España tenemos al PSOE que es una síntesis de todo ello. Más allá de las recientes veces que ha empobrecido al país con sus políticas estatistas de aumento del gasto público, subidas de impuestos, desindustrialización, destrucción del empleo y educar al personal para que dependa de las migajas del estado que antes nos va a cobrar por triplicado, el socialismo es al contrario de lo que decía Lenin sobre el capitalismo, sólo “miseria sin fin”. Podíamos sintetizar la Historia del PSOE en que la primera vez que gobernó llevó al país a la guerra civil, la segunda a la ruina y en la tercera llegó Zapatero. En estos momentos el PSOE ya trabaja en el cuarto desastre.

En el amplio historial de crímenes, golpes de estado, fraudes electorales, robos, delitos y latrocinios del PSOE, el principal culpable de haber provocado la guerra civil en 1936 al exaltar a la población en el odio de la lucha de clases marxista y pretender instaurar la dictadura del proletariado comunista durante los años 30 en España, hasta tal punto que Besteiro, quien fuera Secretario General del PSOE, diría después: “Estamos derrotados por nuestras propias culpas. Estamos derrotados nacionalmente por habernos dejado arrastrar a la línea bolchevique que es la aberración política más grande que han conocido quizás los siglos”.

Lo que los libros de la historia oficial despistan llamando “Revolución minera de Asturias de 1934”, no dicen que lo que ellos llaman “revolución” fue un golpe de estado organizado por el PSOE para toda España y no sólo para Asturias, que buscaba derrocar al gobierno democrático salido de las urnas de la II República porque los socialistas habían perdido las elecciones y hablamos de un suceso 2 años antes del golpe de los nacionales y posteriores franquistas.

Aquel hecho fue el preámbulo que puso en alerta a la España nacional, porque tratar de instaurar el totalitarismo marxista inspirado en la URSS de Stalin implicaba el asesinato de millones de personas, la tortura, violación y el robo de sus propiedades para construir una utopía que posteriormente se ha demostrado sin lugar a dudas como el mayor fracaso político, económico y social de la historia, y que en su devenir ha dejado en todo el mundo un rastro de sangre de más de 100 millones de víctimas; por tanto era ingenuo pensar que los españoles que iban a ser asesinados en los años 30 no se fueran a sublevar antes cuando además eran mayoría, porque como ahora sabemos perfectamente y siempre se había sospechado gracias, por ejemplo, a los testimonios de los presidentes de la II República, Alcalá-Zamora y Azaña, las elecciones de febrero de 1936 las ganó la derecha por 700.000 votos y las robó la izquierda tras un enorme pucherazo.

Algo que se confirmó en 2017 con el libro “FRAUDE y VIOLENCIA en las elecciones del Frente Popular” que recoge el trabajo de investigación de los profesores  Roberto Villa García y Manuel Álvarez Tardío que han revisado las actas y los documentos pertenecientes a Alcalá Zamora y que estaban bajo llave con el gobierno de Zapatero desde el día que la Guardia Civil los había incautado a un empresario que trataba de venderlos.

El PSOE de julio de 1936 esperaba ese levantamiento de la España nacional, y lo provocó confiado en usarlo para avanzar en su revolución, lo provocó al asesinar los guardaespaldas del socialista Indalecio Prieto al líder de la oposición, José Calvo Sotelo, sacándolo de madrugada de su casa para pegarle un tiro en la nuca, cuando todavía Franco dudaba sí sumarse al alzamiento que organizaba el general Mola. Aquella misma noche también trataron de asesinar a Gil Robles y al monárquico Goicoechea sin conseguirlo. Cinco días después empezaba la guerra civil.

Por tanto, lo mejor que podía hacer el PSOE actualmente era no remover el pasado para que no saquemos a la luz nuestra buena memoria y no hagamos balance de su siniestro devenir histórico; el mismo PSOE que ahora tras provocar la guerra civil y ser una continua pesadilla para España nos quiere imponer su relato histórico vía segunda Ley de la mentira histórica. Así que sigamos recordando la historia del PSOE y su continua usurpación del poder:

El PSOE nació con un zote como Pablo Iglesias que nos dejó frases como estas:

“Los socialistas estarán en la legalidad mientras la legalidad les permita adquirir lo que necesitan; fuera de la legalidad cuando ella no les permita realizar sus aspiraciones”

“Tal ha sido la indignación producida por la política del gobierno presidido por el Sr. Maura, que los elementos proletarios, nosotros de quien se dice que no estimamos los intereses de nuestro país, amándolo de veras, sintiendo las desdichas de todos, hemos llegado al extremo de considerar que antes que su señoría suba al poder debemos llegar al atentado personal” (diario de sesiones de las cortes).

El PSOE se hizo el partido mayoritario de la izquierda en los años 20 gracias a su colaboración con la dictadura del general Miguel Primo de Rivera, tan sólo unos años antes de la de Franco, ya que nunca fue un partido demócrata. Hasta tal punto que Largo Caballero al que llamaban el “Lenin español”, fue Secretario de Estado de aquella dictadura. Más tarde a Largo Caballero, que hablará largo y tendido en sus discursos de la “República burguesa” como despreciaba a la II República, de sus deseos de ir a la guerra civil si ganaban las elecciones las derechas y de hacer la revolución para imponer “la dictadura del proletariado”, será a quién el gobierno del Frente Popular le hará presidente del gobierno al empezar la guerra civil no para defender la democracia sino claramente para avanzar en la siniestra dictadura marxista y masónica.

Entre las pruebas de que aquel gobierno socialista y del Frente Popular no luchaba por la democracia se encuentra la carta que en diciembre de 1936, envió nada menos que el genocida comunista Stalin a Largo Caballero aconsejándole que abriera un parlamento aparentemente democrático como estratagema para así ganarse la ayuda de las democracias liberales, y no sus justificadas sospechas, Largo Caballero le contestó también por carta que: “Cualquiera que sea la suerte que el porvenir preserva a la institución parlamentaria, ésta no goza entre nosotros, ni aun entre los republicanos, de defensores entusiastas.”

El PSOE terminará perdiendo la guerra que provocó en 1936 y que ahora pretende ganar a través de la mentira histórica y la propaganda. Durante el franquismo el PSOE no hará ningún trabajo de oposición en la clandestinidad y sus líderes se limitarán a vivir en el exilio con el dinero de los fabulosos botines robados durante la guerra. Al llegar a la Transición el PSOE no colaborará de agrado con el proceso de traer la democracia, salvo porque no tuvo más remedio que someterse al diseño que Torcuato Fernández Miranda, Suárez y Juan Carlos impusieron, llegando incluso a pedir la abstención en el plebiscito de diciembre de 1976 sobre la Ley de la Reforma Política.

Más tarde el PSOE se dedicará a acosar al gobierno Suárez hasta llegar al 23F de 1981 que se organizó por el monárquico general Armada con el conocimiento del rey, y también del PSOE, para traer un gobierno de concentración en el que el número 2 fuera el socialista Felipe González, al fracasar la operación al negarse el teniente coronel Tejero recién enterado en el Congreso de los planes de Armada, finalmente será el PSOE el que se beneficie en las urnas un año después de aquel fiasco al presentarse como garante de la democracia cuando en realidad formaba parte del gobierno que quería traer aquel golpe fallido.

Y de este modo llegamos al atentado del 11M, del que lo único que sabemos es que todo lo que nos han contado es falso y seguimos sin saber quiénes pusieron las bombas aquel jueves 11 de marzo de 2004 para cambiar al gobierno, tres días antes del domingo de las elecciones. Lo único real entre tanta mentira son los casi 200 muertos y 2000 heridos que hubo en aquella masacre en la que volaron simultáneamente 4 trenes, un trabajo de auténticos profesionales. Lo único real es que el Partido Popular que iba a ganar las elecciones por 7 u 8 puntos según todas las encuestas, las perdió tras este atentado gracias a su utilización por algunos medios de comunicación.

El atentado podría ser de terroristas de la ETA o una obra de servicios profesionales de inteligencia, como los marroquíes, pero no de unos delincuentes magrebíes de poca monta. No sabemos quiénes cometieron el 11M pero sí quiénes pusieron las pruebas falsas para hacer creer en la autoría islámica: las cloacas del estado español, de entre la policía y el CNI próximo al PSOE que contra todo pronóstico ganó las elecciones tres días después.

Y por último no podría dejar de mencionar la última jugada del PSOE para llegar al poder en 2018, con el “Doctor” Pedro Sánchez, cuya estrategia comenzó años antes con una campaña masiva sobre la corrupción del PP en sus televisiones, corrupción que al lado de la del PSOE es de chiste, con Gürtel, Bankia (pero sólo mencionando a Rato), etc… hasta en la sopa, para así llegar a que el PSOE debe salvarnos de la corrupción del PP con sólo 84 diputados pero pactando el gobierno con comunistas de Venezuela, bildu-etarras y zumbados separatistas de Cataluña que poco antes han dado un golpe de estado contra España.

Javier Giral Palasí