Como apuntaba en mi artículo anterior, si hay que apoyar a Vox para salvaguardar la unidad de España, se le apoya. En este punto, en la defensa de la unidad nacional, es de justicia reconocer que Vox ha demostrado un tesón, una audacia y una capacidad de movilización encomiables. A la acción de ese partido le debemos, en gran medida, el despertar del patriotismo del pueblo español, lo cual merece nuestra gratitud. Pero una vez salvada la unidad de España, hay que recuperar su catolicidad. España, o es católica o no es.

En el catolicismo se forjó y el catolicismo la hizo grande. Como dijo Vázquez de Mella, los pueblos se enlazan con la muerte el mismo día en que se divorcian de su historia. De lo mejor de su historia, para ser más precisos. ¿Está Vox por la labor de recuperar la catolicidad de España? Si no lo está, como así cabe sospecharlo por su liberalismo fundacional (su pecado original), llegado el momento habrá que desechar a Vox y recurrir a otro instrumento útil a ese fin. En otras palabras: salvar y asentar la unidad de España es el primer paso; recuperar su catolicidad, la meta.

Andrés García-Carro

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Andrés García-Carro
Andrés García-Carro nació en La Coruña en 1968 y desde 2017 reside en Palma de Mallorca. Fruto de su incursión en la red social Facebook, donde puede decirse que ha creado un nuevo género literario, ha publicado los siguientes libros: Pintadas contra Zapatero, Interactivo, Por amor a España, De mal en Rajoy, Católico, ergo antiliberal, Un aguafiestas en la fiesta de Satanás, Contra la demoniocracia, Por Dios y por España y Reflexiones a la luz de la Fe y doce poemas religiosos. Además ha publicado libros de narrativa, aforismos y poesía. Su voz en defensa del Reinado Social de Nuestro Señor Jesucristo se ha escuchado en las tertulias políticas de Territorio Lince y En la Boca del Lobo, de Cadena Ibérica y Radio Ya respectivamente, así como en algunas entrevistas que le ha hecho Javier Navascués en el prestigioso programa Butacas Vacías de la productora católica Agnus Dei.

10 Comentarios

  1. En Europa, en general, y ahora veo que también en España, van surgiendo ciertos movimientos que enfrentan el statu quo mundialista que oprime a las naciones y levantan banderas de afirmación nacional. Tal el caso de Le Pen en Francia, por ejemplo. Estos movimientos no vienen “puros”; arrastran errores y su futuro es incierto. No obstante, deben ser apoyados pues de momento son la única vía disponible. Veremos cómo se encaminan las cosas. En Argentina, por desgracia, no tenemos nada parecido. El régimen democrático sigue oprimiéndonos con sus distintas caras, todas nefastas por igual.
    Un cordial saludo.

  2. Creo que primero siempre es Dios y despues España, por este orden.
    Vox empieza al revés (y esto pensando que realmente son católicos con todas sus consecuencias, cosa que está por ver).
    Cuesta apoyar a un partido que en su manifiesto no aparece Dios por ninguna parte.
    Qué se muevan y puedan acertar los formas como deben de actúar para salvar a España de la hecatombe, parece que lo están demostrando.
    Pero así y todo los tengo en stand by.

  3. Ni Vox es católico, porque es un partido liberal, ni VoX está por la unidad de España, pues es un partido constitucionalista y felipesextero.

    Defender la unidad de España al margen de su Catolicidad de y a través del sufragio universal es una contradicción y una mentira diabólica que tiene como conclusión el fortalecimiento de un estado jacobiniano en sus génesis aunque conservador en su praxis. Claro, que conservador en cuanto que conserva los principios de la Revolución masónica (Francesa se entiende).

    No es hora de votos, ni de partidos sino del apoyo incondicional al legítimo Rey de España, Enrique V, y de la restauración de una auténtica Monarquía Católica y Tradicional que respete y restablezca los Fueros en toda su integridad.

  4. Qué es en realidad el liberalismo? Por qué es incompatible con el catolicismo?

    Por favor, una breve lección histórico-politica…

    Gracias!

    • Lea la encíclica ‘Libertas Praestantissimum’ del Papa León XIII. Está el pdf en Internet.

  5. La unidad de España vino luego de la unidad en la fe. García Carro propone el camino inverso, pactando con los liberales, mientras se proclama antiliberal.
    No entiendo ni jota.

    • Efectivamente no ha entendido ni jota… mi artículo. ¿Dónde hablo yo de pactar con los liberales?

  6. El autor, Andrés García Carro tiene conciencia sin distorsionar de la ecuanimidad y tampoco del sentido común que es el buen sentido. Es evidente su valoración consecuente sobre Vox.
    En el llamado régimen democrático -de un ciudadano un voto- asumido por el mundo entero, para bien o para mal, como método de adquirir Poder político es prioritario como base de acción obtener votos suficientes para tener presencia política y posibilidad de actuación. ¿Cuáles son las motivaciones de movilización HOY en las circunstancias ideológicas de esta sociedad desacralizada y descatolizada para que se otorguen votos a los programas y partidos políticos? ¿Acaso la invocación a La Religión Católica? Bien puede decirse que por esta sacrosanta causa no se movilizaría ni la mayor parte del clero. Luego no es ese el primer peldaño; incluso podría decirse que no es misión específica de un partido político de católicos predicar como banderín político la Moral Católica personal y social, como por ejemplo urgir a votar la Doctrina Solcial de la Iglesia o el Reinado Social de Jesucristo que además hoy por hoy con semejante confusión levítico-clerical reinante no se sabe bien en qué consisten.
    Por consiguiente primero obtener voz politica en las instituciones reales de actualidad mientras sean como son y vayan siendo. Y obtenerla con una personalidad política hispánica que es de fondo cultural católico en una mayoría de ciudadanos aunque no lo sean en lo cultual o no practiquen la piedad, pero que no quieren ni caen en la poltitica de barbarie invasoira. Queda una labor ingente de recuperación hispánica en este mnmundo secularista y por lo tanto la pretensión de salir invocando la religiosidad católica de salida es una pretensíón política inutil, la más eficaz actitud de autoinutilizar al presente cualquier posibilidad de emerger del fondo del rio que nos lleva.
    Lógica propuesta del señor García Carro. Se puede ser a la vez político y confesional católico que es ser hispánico y también Partido Político de cultura católica de practicantes católicos y de no practicantes. Pretender un purismo de entrada es quedarse en la pretensión muy justa y muy verdadera, pero sin posibilidades de actuar en Política ni siquiera para hacernos respetar los católicos que queremos seguir siendo católicos sin interconfesinalizarnos y españoles de una comunidad hispánica unida y solidaria que aun no siendo practicantes cultuales queremos tener libre el acceso para regresar cuando lo estimemos al llegar por convicción.
    El autor demuestra ser un erudito y saber de qué va al invocar una frase lapidaria del gran politólogo y parlamentario nacido asturiano pero gallego de sangre y condiciónn el tradicionalista formidable D. Juan Vázquez de Mella que fue diputado a Cortes sucesivamente nada menos que por Pamplona, Aoiz, Etella y Oviedo; pero sin embargo en la actualidad a pesar de haber fallecido tan cerca como 1928 la sociedad española en su mayoría no sabe de su existencia y por lo tanto tampoco de sus planteamientos, pese a que fue el primer presidente del Partido Católico Tradicionalista, que celebró su primer acto público el 11 de agosto de 1919 en el casino vizcaino de Archanda y el 29 de mayo de 1924 en el Teatro Real de Madrid pronunció su último discurso: «Divinidad de la Iglesia católica». Mucho antes, en 1896, había participado en el Congreso antimasónico de Trento que con toda seguridad actualmente los clérigos desconfesionalizados hubieran desaconsejado o prohibido. ​
    Los grandes ideales de toda su vida: tradición, catolicismo, patria y monarquía en una concepción política de la unidad de España a través del regionalismo y del foralismo y la concepción orgánica de la sociedad donde se reclama la soberanía no para el Estado sino para la sociedad a través de sus organizaciones naturales: la familia, el municipio, la región.
    Igualmente desaparecidos hasta de la mención de las ideas políticas igualmente los coruñeses Nocedal, padre e hijo, igualmente tradidionalistas y en su tiempo de una influencia inmensa en las ideas políticas deudoras de Donoso Cortés y la dialéctica periodísrtica desde los periódicos que fundó Cándido Noicedal, el padre, que fue evolucionando desde el progresismo al carlismo, La Constancia y El Siglo Futuro cerrado en 1936; el hijo Ramón Nocedal fur diputado por Pamplona y por la lacalidad guipuzcoana de Azpeitia y con eso está dicho toda su carga de catolicidad a machamartillo integrista. Esto defendía y afirmaba Ramón Nocedal:
    “Yo creo que las formas de gobierno no consisten solamente en que gobierne uno o gobiernen muchos; yo creo que lo principal de las formas de gobierno está en los organismos con que los pueblos funcionan; y sustento que en la gobernación de la sociedad dos cosas han de respetar más que nada los legisladores: primero, la ley de Dios, y después, los derechos del pueblo”. Que estaba en la sintonía de los fueristas vascos: “antes perder los Fueros que la Religión Católica”. Quedan los fueros y además al presente independentistas de intención, pero ya la Religión Católica se desvanece, lo mismo que en Navarra y Cataluña. O en Galicia sin hombres de pensamiento sólido ni de acción que merezca la pena . Ni en las otras tierras de la Hispanidad continental
    Todo eso ha desaparecido, hombres, ideas y doctrinas y política con sentido católico hasta haber entrado en la inerconfesionalidad dominante y encontrarnos al presente con nuestra Religión Católica, nuestro sustrato vital, en postración.
    Por eso mismo andarse con pies de plomo y tentémonos la ropa; no nos apresuremos a descalificar y lanzar piedras contra un partido político de emergencia que ha tocado la fibra de la Hispanidad y a todos nos ha sorprendido con su sonido de campana despertadora que llama a ponerdse en pie después de décadas de sumisión y desconcierto. Ni UCD,ni AP, ni PP ni los PS y afines lograron hacer resonar esta fibra hispánica que nos hace personas en acción trascendental.
    No tenemos filósfos de la introspección política hispánica y no son en absoluto fiables los teólogos descatolizados del presente; habrá que ir a tientas pero con los ojos bien abiertos
    No nos sirven gente tan enterada de erudiciones como el prelado de la pollítica religiosa católica Monescillo, que fue arzobispo de Valencia en tiempos de Pidal y Mon Ministro católico tomista, nuncio ante la Santa sede como su padre, antagonistas prelado y político de los Vazquez y los Nocedal; tampoco los nuncios Rampolla; ni siquiera los tiempos y argumentarios de León XIII. Nuestro combate ciudadano es al presente y aquí se ha de demostrar el color de nuestra sangre. En esta hora.
    Nota: ruego que de no ser admitido este comentario por el moderador, lo hagan llegar al Sr García Carro

  7. Hay una formación política que hace de la catolicidad su referencia y esta es ADÑ.
    En todas sus componentes es claro el papel que la vision católica tiene que tener en y por la salvaguardia de la identidad española.
    Vox es una operación muy bien confeccionada de listillo identica a lo que se ha realizado en italia ( LIGA NORTE de Salvini) .

  8. Bien hecho, Retolato: ADÑ . ¿Y? ¿Qué cuenta en Política aunque en Catolicidad lo cuente todo y con todo ¿Lo van a votar siquiera los clerigos y levitas? ¿Qué repercusión, no digamos penetraclón tiene ADÑ en la sociedad? ¿Van a salir en tromba como Vox o van a esperar sentados a que la gente pregunte, les guste el programa auténticacamente católico en plena interconfesionalidad y se decidan a colaborar? ¿Porqué Vox operación de listillo y no ADÑ operación de listillo?
    Po favor, un poco de realismo en las circunstancias en que nos hallamos. ¡Que manía de castrar iniciativas prometedoras y ya con brotes verdes!

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