¡Qué necesario es que los gobernantes sean hombres piadosos y de Fe Católica!.

Cuando los gobiernos, los jefes, los padres son impíos… ¡CUANTO MAL HACEN A LAS NACIONES Y A LAS FAMILIAS!.

¡No dejemos que hombres sin Fe Católica gobiernen nuestras patrias!

¡Qué necesario es que haya SACERDOTES VERDADERAMENTE PIADOSOS Y SANTOS, CELOSOS Y FERVOROSOS QUE DIFUNDAN LAS COSAS DE DIOS CON VALENTÍA!

Los enemigos de la Iglesia tratan de destruir el mayor valor y tesoro que un hombre puede tener: el AMOR DE DIOS.

Dios Encarnado en Belén se prepara para la REDENCIÓN del género humano para despojarlo de la ESCLAVITUD DE SATANÁS a la cual está sometido.

Y muchos hombres ingratos siguen ofendiéndole difundiendo impiedad, leyes perversas, ataques y blasfemias contra Ti y tus santos, contra Tu misma Madre.

Tratan de convertir el MISTERIO más grande de la humanidad en un festín de CONSUMISMO, PAGANISMO y ZAFIEDAD, de vago y falso amor mundano, donde Tú no eres protagonista, sino los regalos y las falsas sonrisas, el dinero y el bienestar.

Y TÚ sigues en un mísero pesebre, y muchos hombre suspiran por buenos trabajos, buenos sueldos, un buen coche, una buena casa de campo, una cartera llena de billetes…

¡Qué pena! ¡Qué lástima! y muchos de ellos dicenser cristianos.