Decía Santo Domingo Savio “antes morir que pecar”, no te acuestes nunca en pecado mortal. La vida pende de un hilo y si no vivimos en gracia de Dios tenemos encima la espada de Damocles de la eterna condenación.

Les ofrecemos una sencilla preparación para hacer una sincera confesión.

Preparación para la confesión

¿Qué se necesita para confesarse bien?

Examen de conciencia: Que consiste en recordar todos los pecados que hemos cometido desde la última confesión.

Arrepentimiento: Que consiste en sentir sincero dolor de haber ofendido a Dios; y detestar el pecado. (Para alcanzar el arrepentimiento hay que pedírselo a Dios)

Propósito de la enmienda: Que consiste en decidirse firmemente a no volver a pecar; en estar dispuestos a evitar el pecado, cueste lo que cueste.

Confesión: Que consiste en decirle al Sacerdote todos los pecados que hemos descubierto en el examen de conciencia.

Esta confesión de pecados debe ser:

Sincera: Es decir, sin querer engañar al Sacerdote, pues a Dios es imposible engañarlo.
Completa: Es decir, sin callarse ningún pecado.
Humilde: Es decir, sin altanería ni arrogancia.
Prudente: Es decir, que debemos usar palabras adecuadas y correctas, y sin nombrar personas ni descubrir pecados ajenos.
Breve: Es decir, sin explicaciones innecesarias, y sin mezclarle otros asuntos.

Satisfacción: Que consiste en cumplir la penitencia que nos impone el sacerdote, con la intención de reparar los pecados cometidos. Es obligatorio cumplir la penitencia, porque es parte del mismo sacramento.

DIFERENCIA ENTRE PECADO MORTAL Y VENIAL

Si alguno ve que su hermano comete un pecado que no es de muerte,
pida y le dará vida – a los que cometan pecados que no son de muerte
pues hay un pecado que es de muerte, por el cual no digo que pida.
Toda iniquidad es pecado, pero hay pecado que no es de muerte.
(1Jn 5, 16-17)

EL PECADO MORTAL

Destruye el principio vital de la caridad en el corazón del hombre, por una infracción grave de la ley Divina. Aparta al hombre de Dios, que es su fin último.

Para que un pecado sea mortal se requieren tres condiciones:

Violar uno de los mandamientos en materia grave.
Plena conciencia
Entero conocimiento.

El pecado mortal si no es borrado por el arrepentimiento y el perdón de Dios, causa la exclusión del Reino de Dios, y la muerte eterna del infierno.

EL PECADO VENIAL

Deja subsistir la caridad, aunque la ofende y la hiere. El pecado venial impide el progreso del alma; y quien lo comete merece penas temporales. El pecado venial deliberado y que permanece sin arrepentimiento, nos dispone rápidamente o poco a poco a cometer pecado mortal.

El pecado venial no rompe la alianza con Dios; no priva de la gracia santificante, de la amistad con Dios, de la caridad, ni por lo tanto, de la bienaventuranza eterna.

Oración para pedir a Dios el arrepentimiento

Señor y Dios mío: Ayúdame a descubrir el mal que he hecho, y el bien que he dejado de hacer; Toca mi corazón para que con sinceridad me convierta a Ti.

Restaura en mi tu amor para que resplandezca en mi la vida a la imagen de tu hijo Jesucristo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos…… amén.

Acto de Contrición

“JESÚS hijo de Dios, apiádate de mi que soy pecador;
me duele haberte ofendido y no haberte amado”.

Oración mientras se recibe la absolución

Jesús, mi Señor y Redentor, YO ME ARREPIENTO de todos los pecados que he cometido hasta hoy, y me pesa de todo corazón porque con ellos he ofendido a un Dios tan bueno, propongo firmemente y con la ayuda de tu gracia no volver a pecar, y confió en que por tu infinita misericordia me has de conceder el perdón de mis culpas, y me has de llevar a la vida eterna….amén.

Oración después de la confesión

Gracias te doy Señor por tu gran misericordia; es cierto que mi ingratitud ha sido muy grande, pero infinita es tu clemencia; en lugar del castigo merecido, me has llamado a la penitencia y me has dado tu perdón. ¡Seas alabado y bendecido Señor!. De ahora en adelante quiero demostrarte mi amor y mi fidelidad. Virgen María, madre mía, refugio de pecadores; ya que por tu intercesión maternal Dios quiso perdonarme, alcánzame la gracia de ser constante y firme en los buenos propósitos hasta la muerte. Por Jesucristo Nuestro Señor…amén.

1 Comentario

  1. Mensaje del LIBRO DE LA VERDAD de Nuestro Señor:

    Qué fácil es pecar

    Lunes 24 de enero de 2011

    (…..) Hijos Míos, vosotros siempre seréis tentados al pecado. La perfección de vuestras almas es extremadamente difícil de alcanzar y requiere una tremenda disciplina y determinación por vuestra parte. Cuando caigáis presas de la seducción del maligno y pequéis, debéis inmediatamente rezar de corazón y buscar el perdón.

    La confesión regular es un sacramento poco entendido. Sólo la asistencia semanal al confesionario permitirá a vuestra alma permanecer en estado de gracia. Sólo cuando santifiquéis vuestra alma de esta manera, y a través de la oración diaria, podréis mantener al Seductor alejado.

    La culpa por el pecado

    Cuando os sintáis culpables como resultado de una acción pecaminosa, independientemente de lo grave que sea la ofensa a los ojos de Mi Padre, no os inquietéis. Dad marcha atrás, abrid vuestro corazón y pedid perdón. La culpa es un sentimiento negativo. Y aunque sirve como forma de guiar vuestras conciencias, no es sano permanecer en ese estado. Pedid las gracias, mediante la oración, para alcanzar la pureza de alma requerida para servirme. La paciencia es importante. Nunca dejéis que el pecado os aparte de Mí. La culpa no debe interponerse en el camino de la búsqueda de la redención. Recordad hijos, que por el pecado original vosotros siempre caeréis víctimas de la tentación del maligno. Es por medio de la oración, el ayuno y la dedicación a la Sagrada Eucaristía, como estaréis más cerca de Mí. Esto requiere tiempo, del que hay qué saber disponer.

    Id ahora, hijos Míos y recordad una cosa, nunca temáis volver a Mí cuando hayáis pecado. Nunca os avergoncéis de pedir perdón cuando sintáis verdadero remordimiento. Pero recordad también que, si no lo hacéis, atraeréis al Seductor una y otra vez y vuestra alma se sumirá en las tinieblas. La oscuridad atrae a la oscuridad. La luz atrae a la luz. Yo soy la Luz.

    Ahora volveos hacia Mí y dejad que Mi amor brille a través de vuestras pobres y perdidas almas. Os amo tanto, hijos Míos, que cuando volváis vuestros corazones hacia Mí, sin importar lo solos que os sintáis, nunca seréis rechazados.

    Id en paz y amor.

    Vuestro Divino salvador,

    Jesucristo

    Leer más: http://m.elgranaviso-mensajes.com/news/a24-ene-2011/

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