El Catecismo nos enseña:

El dominio de sí es una obra que dura toda la vida. Nunca se la considerará adquirida de una vez para siempre. Supone un esfuerzo reiterado en todas las edades de la vida (cf tt 2, 1-6). El esfuerzo requerido puede ser más intenso en ciertas épocas, como cuando se forma la personalidad, durante la infancia y la adolescencia.

La castidad es una virtud moral. Es también un don de Dios, una gracia, un fruto del trabajo espiritual (cf Ga 5, 22). El Espíritu Santo concede, al que ha sido regenerado por el agua del bautismo, imitar la pureza de Cristo (cf 1 Jn 3, 3).

La virtud de la castidad se desarrolla en la amistad. Indica al discípulo cómo seguir e imitar al que nos eligió como sus amigos (cf Jn 15, 15), a quien se dio totalmente a nosotros y nos hace participar de su condición divina. La castidad es promesa de inmortalidad.

La castidad se expresa especialmente en la amistad con el prójimo. Desarrollada entre personas del mismo sexo o de sexos distintos, la amistad representa un gran bien para todos. Conduce a la comunión espiritual.

En la lucha por vivir esta virtud son medios importantes:

la oración: pedir a Dios la virtud de la santa pureza, con humildad; la frecuencia de sacramentos: son las medicinas de nuestra debilidad;

el trabajo intenso; evitar el ocio;

la moderación en la comida y bebida, dando al cuerpo algo menos de lo que pide;

guardar la vista: ver sin mirar.

cuidar los detalles de pudor y de modestia, en el vestir, etc.;

evitar las conversaciones sobre cosas impuras, ni siquiera para lamentarse: es materia más pegajosa que la pez.

desechar las lecturas de libros, revistas o diarios inconvenientes;

no acudir a espectáculos inmorales, ni verlos por televisión. La regla de conducta no es hacer lo que hacen los demás. La naturalidad cristiana exige con frecuencia ir contracorriente;

tener la valentía de ser “cobardes”: huir de las tentaciones contra la pureza, sin dialogar con ellas;

ser muy sinceros en la dirección espiritual: es preferible hablar “antes” que “después”;

olvidarse de sí mismo;

2 Comentarios

  1. Mensaje del LIBRO DE LA VERDAD de Nuestro Señor:

    Domingo, 28 de Agosto del 2011

    Mi muy amada hija, escucha Mi Santísima Palabra, en la que exhorto urgentemente a los hombres a que pidan perdón por sus pecados.

    El tiempo es ahora breve, pues EL GRAN AVISO es inminente! No dejéis nunca para mañana lo que tenéis que hacer hoy. La contrición por vuestros pecados es extremadamente importante antes de que pidáis perdón por vuestros pecados, pues sin verdadero arrepentimiento, esto es inútil.

    Veo tantas almas ennegrecidas en vuestro mundo, hija Mía. Hay muy poca Luz y si vierais las profundidades en las que caen los hombres, estaríais conmocionados. Tantos millones de Mis hijos caen diariamente en un abismo de podredumbre pecaminosa, de la cual sólo pueden ser sacados mediante vuestra oración. Están ciegos frente a la verdad, e incluso si les fuera mostrada Mi Luz, se retorcerían y se esconderían de Mí. Recen por ellos.

    Mis hijos que son culpables de pecados detestables, disfrutan con el hecho de que su mala conducta es aplaudida por su valor de entretenimiento. La pornografía se filtra en tantas casas de todo el mundo, a través de los canales de televisión que presentan como inocente diversión humorística estas atrocidades. Son los mismos canales que se niegan a pronunciar Mi Nombre. También la violencia se ensalza, no sólo en la televisión, sino también en juegos y se la ha convertido en algo tan aceptable, que ahora los hombres contemplan los actos de violencia como algo natural.

    Los demonios de Satanás, cuando penetran en las almas, comienzan a mostrarse en el cuerpo humano, de modo que sus actos se hacen claramente visibles para Mis seguidores, que se estremecen aterrados por lo que tienen qué ver. El cuerpo humano se comportará de forma grotesca si es tomado por los demonios. Los movimientos psíquicos de estas personas serán distorsionados e imitarán mensajes satánicos, que son exigidos por el diablo para tentar a personas débiles animadas por los mismos sentimientos. Las almas débiles que no tienen amor por Dios serán atraídas hacia ellos y finalmente los imitarán, de modo que ellos también venerarán a Satanás y todo lo que él defiende, por el modo en que también se comportan.

    Hijos, ¿no podéis ver cómo trabaja Satanás? Tenéis que decir a aquéllos que no entienden, cómo trabaja el diablo en el negocio de la pornografía. Aquí es cuando Satanás sale para destruir almas y succionar a los que participan, al fuego eterno. Aquéllos que son culpables de una conducta sexual degenerada y aquéllos que muestran su cuerpo de modo inmoral y obsceno, soportarán en la eternidad dolores terribles.

    Ayuden ahora a salvarlos, hijos, pues ellos no tienen ni idea de lo que me repugna su impureza inmoral. Están cubiertos de tinieblas. Tráiganlos a Mí, así Mi Luz podrá abrazarlos y salvarlos del fuego del infierno.

    Los pecados de la carne me son insoportables. Tantas almas encuentran su final en el infierno debido al pecado de la pornografía y de los actos sexuales desviados. Háganles saber cuál será su destino si no muestran arrepentimiento.

    Vuestro Amado Salvador, Jesucristo

    Leer más: http://m.elgranaviso-mensajes.com/news/a28-ago-2011-1-2-/

  2. Imitación de María

    Dolores y consuelos de María

    “Debes meditar con gran tesón los ejemplos de la amable Virgen María, la que, como exquisita mirra, produjo perfumados frutos de paciencia, y fue henchida de manera suavísima, en sobreabundante medida, de consoladoras dulzuras divinas. También tú encontrarás grandísimos consuelos, si llevas en el corazón el nombre de María. Mientras estés bien con ella, sacarás muchas ventajas, porque su amor expulsa todo ardor de la concupiscencia carnal, da el alivio de la castidad; induce a despreciar el mundo; hace servir a Cristo en la humildad; ahuyenta a toda mala compañía y educa para una vida casta y religiosa.”

    🔔 Tomás de Kempis

Comments are closed.