Inma Alcolea es Mossa de escuadra, licenciada en Derecho por la Universidad de Zaragoza, tiene un curso universitario de director de seguridad privada en la Universidad a Distancia de Madrid y tiene el nivel D de Catalán. Fue opositora, tras su licenciatura en derecho, al cuerpo jurídico militar antes de opositar al Cuerpo de Mossos.

En esta entrevista, a tumba abierta, denuncia el calvario que lleva sufriendo durante estos 24 meses, inmersa en un expediente con todo tipo de vejaciones, amenazas, insultos, señalamientos. Sufre un expediente completamente desproporcionado que solo demuestra la persecución y el acoso a la que están sometidos los Mossos no independentistas. No solo la persiguen a ella, que decidió hacerse pública, a raíz de ser señalada un 28 de Enero de 2018 por parte de uno de los portavoces de la independencia, en redes sociales, sino que también están perseguidos por parte de los Asuntos Internos de los Mozos de Escuadra que dirige un político del PDECAT, otros agentes leales a España y no separatistas.

Todo aquel que se pronuncia contra el régimen que tiene el gobierno autonómico es hostigado perseguido y acosado por esta División de Asuntos Internos que, sin embargo, hace la vista gorda con aquellos policías políticos desleales y independentistas. Igualmente ha sido amenazada, insultada siendo publicada en medios separatistas y subvencionados por el Gobierno Catalán como el Racó Català, como si fueran los peores años de plomo de ETA.

Es hora de denunciar estos atropellos cometidos por la División de Asuntos Internos de los mozos de escuadra cuyo mando es un político perteneciente al partido que actualmente quiere romper España. El gobierno español mira hacia otro lado, habiendo abandonado totalmente a estos Mossos que se encuentran perseguidos por esta División.

¿Ha cambiado mucho el cuerpo desde que usted entró?

Ha cambiado muchísimo desde que Zapatero permitió cambiar el Estatuto de Autonomía, que luego fue parcialmente derogado por el Tribunal Constitucional. Pero el desgarro total se inicia con el referéndum de 9 de Noviembre de 2014. Allí ya empiezan los verdaderos problemas y la deriva de la que no creo que haya marcha atrás por parte de los políticos independentistas y que lógicamente afectan al cuerpo policial .

¿Cuándo se produjo el punto de inflexión hacia la politización total del cuerpo?

Desde el inicio del proceso separatista, pero la policía política llamada Mossos por la independencia ya existían desde mucho antes permitiéndose todo tipo de soflamas en contra de la Constitución, de la legalidad o incluso de la Justicia y Fiscalía.

¿Hay una gran división entre los Mossos en este momento?

Por supuesto, pero dentro de las comisarías hay un silencio tenso y miedo, mucho miedo. El problema son las poblaciones más pequeñas o las ciudades que no son Barcelona. Allí es donde el número de mozos desleales sube en proporción. Yo vivo en Gerona y le aseguro que allí hay una total afinidad a la independencia por parte de gran parte de Mozos de Escuadra en cualquiera de sus escalas. Allí te pueden llamar colona desagradecida e inadaptada y te tienes que callar porque la normalidad es que tu mando superior tenga una bandera separatista o trapo estrellado colgado en su despacho policial.

Explíquenos como fue el proceso de su expediente disciplinario.

EL 6 de Enero de 2017 yo encuentro una noticia en el Diario de Girona donde, junto a la fotografía sin pixelar de mi hijo menor de edad, informan que se busca a una Mossa de Escuadra que ha insultado a Puigdemont en un perfil de Facebook.

A partir de ese momento se inicia un infierno procedimental y una persecución sin tregua por parte de esta División de Asuntos Internos de los Mossos de Escuadra dirigida por un político del PDECAT.

El 13 de Enero se presentan en mi domicilio dos mandos de mozos para requerirme mi arma, mi placa e informarme que no puedo volver a entrar en las dependencias de la comisaría debido a que estaba expedientada con una suspensión de empleo y sueldo. Me paso dos meses suspendida de empleo y sueldo hasta que sin mi permiso un abogado de un sindicato policial, el SAP (Sindicato Autónomo de Policía) pide para mí un traslado coactivo y me trasladan desde Marzo de 2017 hasta Septiembre de 2017 a 140 kilómetros de mi domicilio a trabajar. Si mi expediente tenía que finalizar un 13 de Junio de 2017, según marca la ley, la División de Asuntos Internos lo cierra y lo vuelve a iniciar un 5 de Septiembre de 2017, volviendo a iniciar un verdadero calvario procedimental.

Además consideran que deben en este segundo expediente por los mismos hechos, volverme a aplicar otra medida cautelar (que debe ser según ley motivadas, excepcionales y temporales) volviéndome a trasladar coactivamente a 120 kilómetros. Allí me paso de Septiembre de 2017 a Mayo de 2018 momento en que después de 16 meses puedo acceder a la Justicia para recurrir mi injusta situación. Como yo en Febrero de 2017 le cuento en una reunión de Sociedad Civil Catalana al señor Millo mi esperpéntica situación, injusta desproporcionada con una total indefensión y con una División de Asuntos Internos que tiene un cortijo en el procedimiento disciplinario. Al finalizar mi intervención yo digo que hay un golpe de Estado dentro de las instituciones de la Generalidad y que yo ahora llamaba a la Generalidad, Genestapo. Genestapo es un término acuñado por la publicación Dolça Catalunya e implica un gobierno mediocre, irresponsable, violento que tensiona para incumplir la legalidad vigente y amenaza con el incumplimiento de las resoluciones judiciales.

La División de Asuntos Internos sin embargo dice que yo comparo a la Generalidad con la Gestapo y decide volverme a expedientar con 5 meses de empleo y sueldo más los 7 meses de empleo y sueldo y pérdida de plaza fija con el que finalmente soy sancionada en el expediente anterior por criticas al ex presidente fugado Puigdemont. Quiero hacer constar que la División de Asuntos Internos no reconoce en absoluto ninguna de las pruebas que yo presento en mi descargo. En primer lugar mi perfil de Facebook es completamente cerrado desde que yo lo inicio en 2009 cuando nace mi hijo y cuando mi madre, en un tratamiento de Hepatitis C viene durante un mes y medio a residir a mi domicilio y lo utiliza ella abre las publicaciones de ese mes y medio. Mi madre es empadronada por mi un 9 de Diciembre de 2016 y su ordenador Apple se encuentra estropeado presentando una factura de reparación de fecha 2 de Enero de 2017. Ella accede a mi ordenador por esos motivos y como de costumbre escribe, sin ser consciente que lo hace de manera pública, como lo hace en su perfil de Facebook, en mayúscula. La crítica a Puigdemont está escrita por ella y realiza una declaración ante notario y también ante la División de Asuntos Internos confirmando ese extremo. Pero ninguna de estas pruebas ha sido tenida en cuenta por parte de esta Divsión que me ha considerado desde el principio culpable, a pesar que en 21 años de servicio nunca había tenido ningún tipo de expediente por ningún motivo. Así mismo esta División decide realizarme una auditoría, imagino que pensando en que podía haber mirado a políticos independentistas, pero al darse cuenta que durante 4 días en dos años había mirado en las bases de datos policiales a mi familia me vuelve a expedientar un mes sin empleo ni sueldo.

La División de Asuntos Internos ha hecho una lectura subjetiva y ha decidido que mis pruebas no servían de nada y tras 16 meses de castigos anticipados de una futura sanción, que llaman medidas cautelares me han sancionado tres veces con un total de 13 meses sin sueldo.

Pero lo más gracioso es la manera tan flagrante, parcial y sin ninguna vergüenza, respecto a los agravios comparativos que esta División de Asuntos Internos dirigida por el político del PDECAT, respecto a los mozos independentistas. Ellos tienen una total libertad e impunidad no solo para insultar a políticos constitucionalistas, a jueces del Tribunal Supremo e incluso al rey.

Pueden llamar a la desobediencia de la Administración catalana al Estado Español, despotricar de la Justicia, de la Fiscalía, señalar en las redes poniendo nombre y fotografías de agentes de la autoridad que no comulgan con el independentismo e incluso colgarse en sus redes sociales fotografías votando el acto ilegal que nos ordenaba el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, evitar, impedir, identificar a organizadores y retirar urnas. Esta división de asuntos internos, que tiene en el procedimiento disciplinario un cortijo actúa de diferente manera según la ideología política del agente en cuestión y no cumple con el artículo 14 de la Constitución que establece que todos los ciudadanos somos iguales ante la Ley.

Pero el Gobierno español ha regalado una serie de competencias a esta CCAA y los ciudadanos estamos sufriendo las consecuencias de la inacción en cuanto a la inspección que estas competencias se estén realizando de manera legal.

A todo esto tengo que añadir que, llevo ganadas en los juzgados tres sentencias que avalan la ilegalidad de las medidas cautelares que me han estado aplicando durante 16 meses y que incluso ya se ha pronunciado en firme el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña. Pero que la Justicia supone que mientras este Tribunal me paga por las costas 500 euros, a mi todo el proceso me cuesta 2318 euros, con lo cual siempre gana la Administración Catalana, que además del sufrimiento que me ha provocado, me ha dejado asfixiada a nivel económico.

Por eso, y por las querellas que tengo abiertas, a los portavoces de mozos por la independencia, que se han pasado todo un año injuriándome y calumniándome por las redes sociales, he abierto una plataforma gofunme, donde las personas no solo me apoyan a nivel económico para llevar adelante estos procedimientos, sino a nivel moral con mensajes de apoyo.

¿Cómo le gustaría acabar esta historia?

Pues mire la ilusión mía y de mi pareja, es que la Disposición Adicional 4 de la Ley de Personal del Cuerpo Nacional de Policía vigente desde el año 2015 nos permita salir del cuerpo de los Mozos de Escuadra y acceder al Cuerpo Nacional de Policía . Queremos vender nuestras casas y sacar a nuestros hijos de esta comunidad autónoma donde no hay estado de derecho ni seguridad jurídica y que cada vez se está convirtiendo más en una comunidad donde la normalidad es el acoso, la imposibilidad de ejercer tus derechos y libertades bajo una total anuencia del Estado central al no cumplir con sus obligaciones en esta CCAA.

Por eso como le he dicho al principio para mi seguir en esta comunidad autónoma y trabajando para la Generalidad sería para mi un calvario y un martirio. Por favor, haced clic aquí para apoyar mi campaña de GoFundMe, Querella contra DONAIRE: