“Te hago saber, queridísima hija, que a vosotros y a ellos (los sacerdotes) os exijo tanta limpieza en este sacramento (del Santo Sacrificio de la Misa) cuanta es posible al hombre en esta vida. En cuanto esté de vuestra parte, y de la de ellos, debéis procurarla sin cansacio. Debéis considerar que si fuese posible que una naturaleza angélica se purificase para este misterio, sería necesario que lo hiciera de nuevo. No es posible, porque un ángel es puro, pues no puede caer en el veneno del pecado. Te indico esto para que veas cuánta pureza os exijo en este sacramento a vosotros y especialmente a ellos. Pero hacen lo contrario, porque van completamente sucios a este misterio; no sólo con la inmundicia y fragilidad a que naturalmente os halláis inclinados por vuestra débil naturaleza.

Ellos (los que caen en impureza), desgraciados, no sólo no dominan esta fragilidad, aunque la razón lo puede hacer cuando lo quiere el libre albedrío, sino que obran aún peor, porque cometen el maldito pecado que es contra la naturaleza (de homosexualismo o sodomía). Como ciegos y tontos, ofuscada la luz de su entendimiento, no reconocen la pestilencia y miseria en que se encuentran, pues no sólo me es pestilente a mí, sino que ese pecado desagrada a los mismos demonios, a los que esos desgraciados han hecho sus señores. Tan abominable me es ese pecado contra la naturaleza, que sólo por él se hundieron cinco ciudades como resultado de mi juicio, al no querer mi divina justicia sufrirlas más; que tanto me desagradó ese abominable pecado.

Es desagradable (la sodomía) a los demonios, no porque les desagrade el mal y se complazcan en lo bueno, sino porque su naturaleza fue angélica, y esa naturaleza rehúye -le repele- ver cometer tan enorme pecado en la realidad. Cierto es que antes les ha arrojado la saeta envenenada por la concupiscencia; pero, cuando el pecador llega al acto de ese pecado, el demonio se marcha por las razones dichas.”

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  1. Mensaje del LIBRO DE LA VERDAD de Nuestro Señor:

    Viernes, 16 de marzo de 2012

    El dolor y el sufrimiento de Mis pobres seguidores quienes tienen que presenciar, con impotencia, como las nuevas leyes contrarias a Mis enseñanzas, están alcanzando niveles sin precedentes en el mundo.

    Hijos, no sólo tenéis que presenciar el pecado, sino que además tenéis que ver como el pecado se os es presentado, y en donde se os obliga a aceptarlo como siendo algo humano.

    Me refiero a un pecado en particular, el matrimonio entre el mismo sexo, el cual, lo presentan como un derecho natural.

    Y entonces se espera de vosotros que aceptéis esta abominación mientras sea presentada ante el Trono de Mi Padre en una Iglesia.

    A estas personas no les es suficiente aprobar el matrimonio entre personas del mismo sexo ante los ojos de la ley, sino que además quieren forzar a Dios Padre a darles Su bendición. Él nunca podría hacer esto ya que es un pecado grave ante Sus ojos.

    ¿Cómo se atreven a pensar estas personas que es aceptable exponer este acto abominable en las Iglesias de Mi Padre?

    Hijos, Yo amo cada alma.

    Amo a los pecadores.

    Yo aborrezco sus pecados, pero amo a los pecadores.

    Los actos sexuales entre personas del mismo sexo no son aceptados ante los ojos de Mi Padre.

    Rezad por estas almas, porque las amo, pero no puedo concederles las Gracias que ellos desean.

    Ellos deben saber, que no importa cuánto traten de aprobar los matrimonios entre personas del mismo sexo, ellos no tienen derecho a participar en el Santo Sacramento del Matrimonio.

    Un Sacramento debe venir de Dios. Las reglas para recibir los Sacramentos deben provenir de las enseñanzas de Mi Padre.

    Vosotros no podéis obligar a Mi Padre, Dios el Altísimo, a dar Su bendición, ni a acceder a Sus Santos Sacramentos a menos que sean respetados tal y como tienen que ser.

    Ahora el pecado es presentado en el mundo como algo bueno.

    Como He Dicho antes, el mundo está al revés.

    Lo bueno es presentado como maligno y aquellas personas que tratan de vivir según las leyes de Dios Padre son despreciadas.

    La maldad, no importa como se trate de disfrazar, no puede ser transformada en un acto bondadoso ante los Ojos de Mi Padre.

    Mi Padre castigará a aquellos que continúen haciendo alarde de sus pecados ante Él.

    Prestad atención a ésta advertencia porque vuestros pecados, los cuales son llevados a cabo cuando rechazáis obedecer a Dios, no serán ni podrán ser perdonados.

    Ésto se debe a que os negáis a aceptar el pecado como lo que és.

    Vuestro Salvador

    Jesucristo

    Leer más: http://m.elgranaviso-mensajes.com/news/a016-mar-2012-el-matrimonio-entre-personas-del-mismo-sexo-es-un-pecado-grave/

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