Javier Navascués entrevista a Melisa, líder del Hogar Social

Melisa Domínguez es sin duda una de las mujeres más valientes de España, siempre en defensa de los derechos de los españoles frente a las imposiciones migratorias del Nuevo Orden Mundial. Es una mujer, que como Agustina de Aragón, toma el cañón de la disidencia defendiendo con contundencia y convicción nuestros derechos. Los españoles primero.

Inasequible al desaliento continúa dedicando la vida a un noble ideal, desafiando el odio de la extrema izquierda y al matrix progre buenista. En esta entrevista nos explica la última hora del Hogar Social y reflexiona sobre la triste realidad laboral y social de nuestra patria.

Pese a todas las persecuciones y estigmatizaciones sufridas, Hogar Social está muy vivo y sigue creciendo.

Hogar Social seguirá existiendo mientras se siga maltratando a los españoles. Seguimos creciendo dado que las injusticias contra el trabajador español siguen creciendo y nosotros vamos de la mano de ello.

La persecución infame que los políticos llevan contra nosotros, nos plantea nuevos escenarios que debemos abordar, como alquilar una sede propia para que los españoles más necesitados no se vean afectados por la hispanofobia de las instituciones políticas.

La gente está harta de la inmigración y eso ayuda.

La gente está harta de la inmigración, pero no es algo nuevo, porque aquellos trabajadores españoles que viven en barrios humildes, llevan años sufriendo este fenómeno de forma muy negativa.

Es evidente que es un problema creciente, puesto que cada día son más inmigrantes los que llegan hasta nuestras fronteras y la mal llamada “discriminación positiva” a favor del inmigrante es algo que sigue sin resolverse. El ejemplo es claro: Si un español ha estado trabajando de sol a sol durante toda su vida, cotizando a la Seguridad Social para mantener nuestro Estado de Bienestar, y en una situación de crisis, con una pensión ridícula, tiene que recurrir a las instituciones sociales y allí le dicen que no, porque se da prioridad al inmigrante, evidentemente genera una tensión social que acaba explotando.

Otro caso evidente es el de la pérdida de calidad laboral a causa de la inmigración masiva.

Así es y es algo que afecta a jóvenes y no tan jóvenes ya que repercute en todo el mercado laboral. La cultura de lucha sindical es un fenómeno puramente occidental, derechos fraguados en un contexto socio-cultural, político, económico, histórico y geográfico concreto. Fuera de Occidente no existe dicha cultura de protección de los derechos laborales, sino que el sistema existente es semi esclavista, cuando no esclavista en su totalidad ¿Qué ocurre cuando se introduce inmigración masiva en España? Que vienen miles de manos de obra semi esclavas dispuestas a trabajar por 3 y 4 euros la hora, incluso por menos.

¿Qué hace el trabajador español consciente de que eso es explotación?

Ceder derechos laborales porque en un contexto de crisis económica y laboral, la mayoría prefiere alimentar a su familia trabajando 12 horas diarias a 4 euros la hora, aunque tenga que decidir entre comer o pagar la luz, que negarse a trabajar por ser un salario mísero y acabar en la calle sin nada. O te dejas explotar tú o hay una cola ingente de miles de inmigrantes que se dejarán explotar más, mejor y por menos. ¿Quién sale ganando con todo esto? No hay duda de que el sistema económico actual está diseñado para favorecer a grandes multinacionales y grupos de presión. Si a todo esto le añadimos el choque cultural, con violaciones de “manadas” de marroquíes, ecuatorianos, senegaleses… la mezcla es absolutamente explosiva.

Continuáis realizando una impagable labor social y la gente lo agradece.

Seguimos con nuestra labor, actualmente en las 3 delegaciones que tenemos, son más de 400 familias españolas que comen semanalmente gracias a nuestra ayuda y, en el caso de Madrid, son decenas de españoles los que pasan por nuestro Hogar para ser rescatadas de la calle, gente con situaciones muy comunes que han acabado en la calle por razones por las que cualquiera de nosotros podríamos terminar igual. Ayudar a españoles necesitados es una cuestión fundamental en los tiempos que corren, por todo lo que hemos dicho anteriormente y porque la solidaridad está en el “ADN” del español.

Y como la solidaridad bien entendida, empieza con el que está a tu lado, es una auténtica hipocresía ayudar a quienes están fuera sin pensar en el anciano que es nuestro vecino y que todas las noches busca en la basura algo para comer. El discurso buenista de lo políticamente correcto que sitúa en el centro al inmigrante roza la infamia.

Sólo en la comunidad de Madrid son 178 las ONG’s subvencionadas que ayudan exclusivamente a inmigrantes y eso es algo que los trabajadores españoles no pueden consentir.

¿Seguís dando charlas de formación?

Damos charlas de formación en las distintas sedes de Hogar Social. En el caso de Madrid se han visto interrumpidas por los constantes desalojos que hemos tenido en los últimos meses, aunque en los próximos días realizaremos charlas formativas sobre la situación actual de las pensiones. Es curioso cómo, desde la llegada de Pedro Sánchez al gobierno, nos han desalojado en 3 meses de 3 edificios, mientras hay casas okupas de la extrema izquierda que llevan años desarrollando actividades delictivas como el tráfico de drogas, conciertos ilegales etc.

¿Buscan expandirse a otras ciudades?

Nuestros proyectos a corto plazo son que Hogar Social abra sus puertas en otras ciudades y, en el caso de Madrid, tener un Hogar estable que no dependa del acoso y derribo del Gobierno de turno, por lo que volveremos a realizar la campaña de crowdfunding que lanzamos hace unos días y que, a las 6 horas de empezarla, cuando ya llevábamos cerca de 3000 euros, fue cerrada a causa de las protestas de la extrema izquierda, desde periodistas izquierdistas hasta cargos de Podemos que, siguiendo su totalitarismo moral, impiden que las personas seamos libres de ayudar a quienes nosotros estimemos oportuno. Por ello esta vez lo haremos desde una plataforma propia para que esté fuera del peligro de la izquierda radical.

¿Les afecta la inicua ley de memoria histórica?

En cuanto a la nueva Ley de Memoria histórica a nosotros, como organización, no nos afecta, porque ya existen otros mecanismos para atacarnos jurídicamente a nosotros, como la conocida “Ley Mordaza” que, aunque ha sido la izquierda la que más se ha alzado contra ella, es a los patriotas a quienes más afecta. En base a esta Ley, nos intentan condenar por la acción contra el yihadismo que realizamos cerca de la Mezquita de la M30, tras los atentados de Bruselas. Dato curioso: La Asociación que presenta acusación particular (Red de ayuda al inmigrante y al refugiado), es una asociación sin demasiada actividad más allá que el presentar denuncias contra Hogar Social y en este caso de la protesta contra los atentados yihadistas, es curiosamente el nieto de Blas Infante quien presenta la acusación.

¿Están cercanos a algún partido político?

A día de hoy, no vemos con ilusión ningún partido político, ya que no hay, en el espectro político actual, ninguna formación que defienda los intereses de los españoles “de a pie” por encima de los que más tienen. Nosotros no entendemos la bandera de España sin su gente, y su gente es la que hoy está en paro, a los que están desahuciando, los que no puede pagar la factura de la luz, los que no pueden dar de comer a sus hijos, los que trabaja de sol a sol. Y esa es nuestra bandera, la bandera de los que menos tienen y que más merecen. Porque ellos son los que han hecho y tejido España; ni especuladores, ni fortunas a base del sufrimiento y la explotación del trabajador, ni patriotismo de cartón piedra. Defender España es defender a nuestra gente; fuera de ello, sólo hay oportunismo de izquierda o de derecha.

Javier Navascués Pérez