Si, mi aplauso al padre Santiago Cantera, pues está defendiendo valientemente no sólo la dignidad y el honor de uno de los mejores gobernantes y militares que ha dado este gran país, sino defendiendo un edificio y unos símbolos de una religión a la cual se la está atacando por todos los frentes de forma desproporcionada y salvaje.

Ya está bien de ataques ”masónicos” a Franco y a la religión que defendió hasta su muerte, ¡ya está bien!.

¿Atacar al Caudillo por qué?, ¿por, entre otras cosas, haber defendido la sana doctrina cristiana?, ¿por eso se le ataca realmente en ese valle?.

Y la Santa Iglesia Católica no puede claudicar tampoco ante tamaño atropello, no le debe dar la espalda al problema, debe defenderse para luego contraatacar. Los buenos católicos también debemos ayudar, todos unidos, y reaccionar ante semejantes injusticias.

Son demasiados años atacando a la sagrada religión católica, forjadora de España.

A ver si se enteran todos esos locos descerebrados que la atacan sin pudor, que no se entiende este país, ni siquiera la vida misma, sin la religión católica. El Caudillo, si lo entendió perfectamente, por eso también le atacan a el esa gentuza ”satánica”, que está también en contra de España.

Todo mi apoyo al padre Cantera, como también a todos los religiosos que defienden el cristianismo en este o en cualquier país del mundo, de las amenazas y ataques de descerebrados o directamente de los propios poderes políticos y económicos anticristianos, luciferinos.

Porque, sin duda, son un baluarte, una ”luz” que nos defiende frente al mal, frente a la oscuridad más absoluta. Esa mal que no descansa, esa oscuridad desoladora que sólo busca corromperlo y destruirlo todo.