Fue un 10 de enero de 1929 cuando el célebre reportero Tintín apareció por primera vez de la mano del dibujante belga Georges Remi, más conocido como “Hergé”.

Con un espíritu profundamente anticomunista, Tintín va desenmascarando cada una de las argucias del malvado Stalin que en el cómic trata de mostrar una imagen idílica de la dictadura comunista a periodistas afines. Era la primera entrega de “Las aventuras de Tintín, reportero en el país de los Soviets”.

Publicado inicialmente como un suplemento juvenil “Le Petit Vingtième”, fue un encargo inicial del abate Norbert Wallez con el objetivo de llegar a los más jóvenes con mensajes claramente anticomunistas, como la mayor parte de los católicos de la época.

Esta historia fue el inicio de una saga de decenas aventuras alrededor del mundo de la que ya se han vendido más de 250 millones de ejemplares y que han sido traducidas a más de 120 idiomas, e incluso fue adaptada a las pantallas en dibujos animados.