Como Vara de Almendro. Los grupos pro vida la han llamado Esperanza. Y eso es lo que todos deseamos y rogamos a Dios. Que se cumpla en ella la esperanza de vida a la que todos tenemos derecho.

Esperanza, la niñita de Jujuy que finalmente no fue abortada sino que nació tras practicarse una cesárea a su joven madre de tan solo 12 años de edad, vive. La abuela no quería que la criatura naciera, y era partidaria que a la madre se le practicara un aborto, algo que los radicales grupos abortistas apoyaban y pedían como acostumbran, exigiéndolo como “derecho legal”. Su máximo argumento: que la chica fue violada y que a esa edad tanto la madre, como el bebé podrían sufrir las consecuencias.

Pero, gracias a las oraciones y al apoyo de los grupos pro vida se logró convencer a la familia quien finalmente pidió que la pequeña Esperanza viniera al mundo a través de la operación cesárea que resultó bien. Esperanza, nombre que le han puesto los pro vida, parece que ya habría sido bautizada (dato éste que no hemos podido corroborar, aunque la información que nos llega parece afirmar este hecho) y se encuentra en una incubadora recibiendo las atenciones que un bebé de estos meses necesita para vivir. El peso de la pequeña ha sido de 750 gr.

Pero esta batalla no está ganada todavía. Tenemos que redoblar las oraciones. Les dejamos el siguiente audio en el que la “Doctora” Tani Urraza relata “todo lo que le pasará a la niñita recién nacida” si no la desconectan de las máquinas que la ayudan a vivir. Me parece del todo increíble lo que estos “médicos” pueden llegar a predecir sobre un ser humano que quiere vivir y al que ellos ya han sentenciado a muerte.

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