El trastorno narcisista tiene diferentes significados: desde un exagerado amor a sí mismo hasta la forma de neutralizar un gran sentimiento de baja autoestima que se compensa con la apariencia de un sentimiento de autovaloración hipertrofiada.

Clínicamente la personalidad narcisista se caracteriza porque, pese a su aparente ‘enorme autoestima’, es muy vulnerable a cualquier pequeño desaire o rechazo, respondiendo con fuertes sentimientos de ofensa o enfado.

Según indican muchos expertos en psicología, todo el mundo tiene un componente narcisista. El narcisismo es parte innata del ser humano, y es una etapa clave de desarrollo para adolescentes y adultos jóvenes. Pero, cuando el narcisismo comienza a interferir con la forma en que una persona funciona en su casa o el trabajo, sin embargo, ese rasgo se convierte en un problema que puede incluso virar hacia un trastorno de la personalidad.

En síntesis, las personalidades narcisistas se consideran superiores a los demás en belleza, talento, capacidad intelectual, etc., y sólo se encuentran bien cuando son admiradas y valoradas por los demás. Su felicidad, pues, depende de la manifestación de aprecio y estima que los otros expresen.

Las personas que sufren un trastorno narcisista de la personalidad presentan un sentimiento de grandiosidad y valía, junto con una necesidad de ser admirados que comienza a edades muy tempranas, y una gran falta de empatía.

Son personas que dan mucha importancia a los logros que han conseguido (académicos, laborales, etc.), se sienten únicas e irrepetibles y justifican, racionalizando cualquier fallo o error. Por todo ello, son incapaces de comprender el dolor o sufrimiento del otro, y son fríos y calculadores ante los problemas de los demás.

Javier Fiz Pérez

2 Comentarios

  1. Mensaje del LIBRO DE LA VERDAD de Nuestro Señor: Narcisismo, una epidemia maligna presente en el mundo de hoy

    Jueves 7 de julio del 2011

    Quiero que el mundo sepa que Mi amor por ellos, infunde Mi ser entero, mientras me preparo para el GRAN AVISO. Estoy lleno de alegría porque sé que Mis hijos, especialmente aquellos que no me conocen, finalmente aceptarán que Yo existo, durante Mi Gran Acto de Misericordia.

    Uno de los rasgos más inquietantes que han infestado a Mis hijos, es ese del narcisismo, el amor propio, en este mundo. Esta maligna epidemia está prevalente en cada nivel de la sociedad y es uno de los ataques favoritos de Satanás, mientras sus demonios entran en las almas de Mis hijos por todas partes. Pueden ser vistos acicalándose y anunciándose para que otros les adoren. Su primer amor es solo por ellos mismos y luego, cuando eso no es suficiente, anhelan la atención de aquellos a su alrededor, para alentarles abiertamente a adorarles.

    Hoy día la infestación de Satanás es tan grande, en la forma que estas pobres almas se presentan, que es muy difícil de ignorar. Su obsesión de cómo se ven, significa que ellos incluso irían tan lejos como para dañar sus cuerpos y hacer lo que sea necesario para satisfacer su amor por sí mismos.

    Cuando Satanás está presente en tales almas es fácil de reconocer. Esta gente estará llena de vanidad y tenderán a ser vistos en lugares de influencia. El pecado de narcisismo se intensificará durante los Tiempos del Fin, donde muchos se asegurarán que sus aspectos, su bienestar y egoísmo serán a expensas de sus amigos e incluso de sus propias familias. El amor propio es considerado un rasgo admirable, en el mundo de hoy. Esta búsqueda de autoganancia nunca puede ser satisfecha, porque Satanás se asegurará que estas personas luchen por más y más.

    Hijos, el pecado de orgullo es uno que se está intensificando en el mundo, ahora. No acepten esta forma de comportamiento, como parte de su vida, día a día. Muchísimos jóvenes usan estos personajes de así llamada perfección física, como una meta a la cual proponerse, sin embargo su comportamiento es digno de compasión, si ustedes abren los ojos y lo ven por lo que es. Esto es una violación del Primer Mandamiento y si estas personas persisten en este camino, serán tomados por el Engañador, dentro de una confusión adicional.

    El narcisismo es visto en todas las áreas de la vida, incluyendo la política, moda, los medios, cine e incluso en Mi propia Iglesia. La humildad no puede ser alcanzada si ustedes sufren de narcisismo. Sin humildad no pueden entrar al Reino de Mi Padre.

    Vuestro Amante Salvador,
    Jesucristo

    Leer más: https://www.elgranaviso-mensajes.com/news/a07-jul-2011/

  2. Oración a Santa Brígida de Kildare

    Señor, te pedimos que como santa Brígida de Kildare
    aprendamos a despreciar las cosas tales como la vanidad
    y las riquezas para poder servirte con un corazón
    generoso e indiviso y alcanzar, como ella,
    el premio de la eterna bienaventuranza.

    Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

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