El odio de Satanás no es nada creativo, es siempre igual, desde que Caín mató a Abel. Los hijos de las tinieblas son más astutos que los hijos de luz y ante la tibieza de muchos católicos desafían a lo más sagrado.

La última invención diabólica: un vídeo juego sádico cuyo objetivo es “matar” a un “bebé gigante” para obtener como recompensa misoprostol, un fármaco que induce al aborto.

Apología del aborto a saco, disparando con saña sobre un feto indefenso. Sin duda los adalides de la cultura de la muerte son unos verdaderos psicópatas y ya no disimulan su odio a la vida y al catolicismo.

Manifestamos la total repulsa a este juego perverso, cuya maldad sobrepasa los limites imaginables. No permitamos que corrompan a nuestros jóvenes con la apología del crimen de los que llaman al bien mal y al mal bien.

El jugador (con el pañuelo verde de los abortistas) “enfrenta” al bebé, después de matar a sacerdotes católicos, policías nazis y mujeres provida (de las que la autora, una tal Rumpel, activista del averno, que no merece más atención, dice que “están haciendo algo simplemente ridículo”).

Silvina Spataro, activista provida calificó el videojuego de “vergonzoso y de mal gusto” y “nocivo”, “porque de esta manera se anestesia la conciencia de los niños y adolescentes, se rebaja el valor de la vida y se plasma como la figura del enemigo, justamente a aquellos que buscan defender y exaltar la vida”.