Por ser católica y trabajadora ayer tuve que ir a trabajar custodiada por 5 policías para proteger mi integridad física.

Por ser catolica y abogada ayer hicieron un escrache en la puerta de mi oficina y me insultaron los mismos a los que el estado paga subvenciones con mi dinero
Por ser católica y responsable casi tengo que ir a juicio con los puntos de mi tercera cesárea,porque la juez, que se autodenominaba feminista no quería cambiar la fecha del juicio.

Por ser católica y provida estoy en contra fel aborto, pero tengo que pagar a los empresarios del aborto con mis impuestos para que luego éstos me amenacen, intenten hackear la pagina web de mi asociación y convoquen manifestaciones en contra.

Por ser católica y admitirlo tienen derecho a insultarme a decir mentiras, a decir que rebusco en la basura y a intentar desprestigiarme.

Por ser católica y madre no recibo ningún tipo de subvención, tengo que pagar el colegio de mis hijas y por supuesto todos los libros, material escolar.

Por ser católica y mujer no tengo derecho a las ayudas del lobby lgtb y aunque ahorro mucho dinero al estado por no cambiarme de sexo, tengo que pagarme mis gafas, dentista e incluso algunas vacunas de mis hijas.

Por ser católica y autónoma tengo que pagar aunque no gane nada, y pagar las subvenciones de los que no trabajan y se dedican a insultarme.

Por ser católica e ir a misa tengo que aguantarme cuando profanan capillas y Catedrales, roban Formas Consagradas, destruyen cruces, convocan manifestaciones anticristianas y se burlas de nuestros dogmas.

Por ser católica y acudir a los juzgados, muchos jueces no aplican la ley, retuercen los artículos que me dan la razón para que parezca lo que no es, no me notifican, no me dejan ver el expediente, me ocultan páginas e incluso no me comunican la fecha del juicio.

Por ser católica soy perseguida, insultada, amenazada, calumniada…ante la impasibilidad de políticos, muchos jueces y fiscales… Pero sigo siendo católica y cada vez tengo más fe, porque la fe se refuerza con cada ataque.

Polonia Castellanos, dirigente de Abogados Cristianos