Si Dios no hubiese resucitado a Jesús, no habría habido religión Cristiana, ni iglesia, ni evangelios. Si nuestra fe depende de la resurrección de Jesús, toda reflexión cristología debe dejar bien sentado antes de nada el hecho de la resurrección de Jesús y la verdad de semejante hecho escatológico (incluso para los no cristianos y aun para la historia). La importancia del tema presente se desprende  al comprobar que estamos ante la semilla viva del cristianismo.

¿Qué se entiende por resurrección? ¿Es cierto que Dios resucitó a Jesús de Nazaret? ¿Es la resurrección de Jesús algo más que una bella aspiración  del corazón humano o la deducción consecuente de una experiencia mística?

Los cristianos proclamamos en el Credo: ” Jesucristo al tercer día resucitó de entre los muertos ” lo que constituye la confesión del hecho de la resurrección de Jesús,  no el modo como Dios lo resucitó, ni el modo como Jesús ya resucitado se hizo presente a los primeros discípulos.

Hay que reconocer sin embargo que el acontecimiento de la resurrección  de Jesús por Dios constituye el primer contenido del Credo. El cristianismo surge al grito de “¡Dios ha  resucitado a Jesús de Nazaret de entre los muertos!”

¿Qué entiende el Nuevo Testamento cuando habla de la resurrección de Jesús?

Los primeros cristianos lo que afirman, es que el hombre que había muerto en la Cruz y que se llamaba Jesús vive personalmente; que su yo humano está vivo de manera que puede ser visto, oído y tocado como cualquier ser humano.

Los textos del Nuevo Testamento dicen que aquel Jesús muerto en Cruz, ha sido resucitado de la muerte en el sentido real. Los relatos de las apariciones dejan insoslayablemente claro que Jesús de Nazaret  “¡VIVE!”

En segundo lugar, que la vida humana actual del resucitado es superior al modo de ser hombre que tenemos los hombres mientras vivimos en esta historia. El modo de ser hombre Jesús resucitado, su vida de hombre, podemos definirla como de vida  ” ESCATOLOGICA

La expresión escatológica tiene significado etimológico, lo relacionado con “lo último”

El estado de vida humana de Jesucristo es escatológico en dos sentidos: Sentido Cronológico y Sentido Cualitativo.

Sentido cronológico: Es el que ha sucedido al estado humano, se muestra o manifiesta en la historia e incide en la historia y no admite ningún  otro relevo. Es el último modo de ser hombre.

Sentido cualitativo: Es el estado más perfecto, el más acabado de ser hombre.

El N.T. expresa esta dimensión escatológica del hombre resucitado Jesús de Nazaret,    asignándole acciones que se desenvuelven al margen de las condiciones espacio-temporales ( Se hace presente en un recinto con las puertas cerradas, es elevado al cielo, se sienta a la derecha del Padre en el cielo). Tal manera de expresarse, es testimonio precioso por parte de los primeros cristianos que reconocen la dimensión escatológica del resucitado, no limitándose al uso del lenguaje que nos testimoniaría a (Jesús resucitado, que muestra las manos y los pies con los huecos de los clavos, Jesús que come, Jesús que se puede tocar físicamente etc.) y que nos mostraría mas a un Jesús Redivivo que continua viviendo su humanidad como antes de la resurrección.

No son aceptables, sino por el contrario absolutamente rechazables los razonamientos como los de W. Marxen que nos presentan la resurrección de Jesús como una interpretación de la llegada de los discípulos a la fe cristiana. Los relatos de aparecer en un cuarto estando las puertas cerradas o la subida a los cielos, mostrar sus manos y pies con los huecos de los clavos, serían entonces meras imaginaciones o falacias maliciosas mentalmente construidas y orientadas a engañar o embaucar, pero nada más lejos alejado en la intención de los apóstoles, discípulos de Cristo, que es la Verdad y que odiaba la mentira y que después de recibir el E. Santo en el Pentecostés, quedaron impregnados de Santidad, y por tanto dispuestos a dar la vida por esa Verdad transmitida por el Señor, identificándose con esa Verdad y despreciando toda clase de mentira, ¿Cómo pues alguien puede creer que esos iluminados con el E. Santo de Dios, amantes de Cristo, odiadores de la mentira, capaces de obrar milagros por la Gracia de Dios y de dar la vida por la Verdad, iban a mentir falseando gravemente la Verdad sobre sus experiencias con el resucitado?

La RESURRECCION de Jesús de Nazaret por DIOS, no es solo el resultado de una experiencia de fe. Es un HECHO REAL acaecido en primer lugar en la persona de Jesús de Nazaret que afectó a Jesús antes que a los discípulos. Es algo que ha sucedido a Jesús y no a los discípulos. Algo acontecido en el muerto Jesús, y que es constatado como resultado de la experiencias reales vividas personal y directamente con el resucitado, y no una elaboración en la mente, la imaginación o el recuerdo de sus seguidores. La resurrección escatológica de Jesús nos muestra el hombre nuevo que nosotros estamos llamados a ser.               

Apariciones del resucitado

No hay que olvidar que ninguna de las interpretaciones de la historia, sea la escatológica, sea la experiencia de fe, pertenecen al núcleo obligatorio de la fe cristiana. Solo la aceptación de la REALIDAD  de la RESURRECCIÓN de Jesús es de fe vinculante para todo cristiano.

Los creyentes somos personas razonables y no nos conformamos con aceptar sin más el hecho de la resurrección de Jesús de entre los muertos, estamos interesados en saber cómo ocurrió el magno acontecimiento de nuestra fe y como nuestros antepasados en la fe llegaron a conocerlo.

La siguiente reflexión debe contribuir a resaltar la racionabilidad de la afirmación del relato cristiano acerca del hecho de la resurrección de Jesús y a mostrar su credibilidad incluso ante los postulados racionales del hombre del siglo XX.

Empecemos por definir lo que es un hecho histórico y diremos que: Es aquel que puede ser ubicado en el espacio y en el tiempo, aquel que está sometido ineludiblemente a los acondicionamientos espacio-temporales, aquel que puede ser observado y verificado por las personas que se encuentren en el mismo lugar y en el mismo tiempo en el que el hecho se está desarrollando.

Según esta comprensión, las apariciones del resucitado pueden ser valoradas como HECHOS REALES SENSIBLES por su manera de manifestarse, pero pueden existir dificultades para algunos de aceptar la historicidad de estos hechos, ¿por qué? porque una lectura cuidadosa de los relatos novotestamentarios de las apariciones, detecta en ellos contradicciones y extrañezas para una visión histórico-temporal de los hechos que se narran, se hace por tanto necesario una interpretación escatológica de los hechos, lo cual no priva a estos hechos ni de su realidad, ni de su sensibilidad, ni por supuesto de su incidencia en la historia, afectando tan solo en su dimensión temporal.

Contradicciones históricas de los relatos de las apariciones

Los evangelios de Mateo y Lucas presentan contradicciones en cuanto al dato espacio-temporal de la localización de una misma aparición en dos sitios diferentes, el primero sitúa la aparición última a los apóstoles en Galilea y el segundo narra la misma aparición ubicándola en Jerusalén, esto sin embargo no enturbia la realidad del hecho ¡CRISTO HA RESUCITADO Y SE HA APARECIDO!

Otro ejemplo de contradicción, es la distinta duración que los evangelios y el autor de los hechos  asignan a las apariciones del resucitado.

Los evangelistas sitúan la ascensión de Cristo el mismo día de la resurrección, mientras que el libro de los hechos de los apóstoles contabiliza en muchos más días el tiempo transcurrido entre la resurrección y la ascensión,  Hechos 1, 3 afirma que fueron 40 idas, Hechos 13, 31 anota que Jesús se les apareció durante muchos idas.

Las contradicciones no se agotan en los datos espacio-temporales, se extienden también a la presentación de la figura del resucitado. Unas veces muestran una figura de resucitado con características materiales, físicas, biológicas y otras veces, en cambio, con rasgos incorpóreos, espirituales, meta históricos. Esto sin embargo tampoco enturbia la realidad de la resurrección, tan solo que en unos relatos de sus apariciones se resaltan los aspectos físicos y biológicos y en otras resaltan mas los aspectos incorpóreos meta históricos, pero no anulan la realidad de que ¡CRISTO HA RESUCIUTADO Y SE HA APARECIDO!

Fray Job Jesús de la Esperanza

La Tribuna de España

1 Comentario

  1. Mensaje del LIBRO DE LA VERDAD de Nuestro Señor:

    Jueves 20 de Septiembre, 2012

    Yo soy tu Esposo Místico y, como tal, tú continuarás sufriendo para salvar almas.

    Mi muy querida hija el momento para las mentiras sobre Mí, que se extienden por todo el mundo, ha comenzado.

    Como te dije antes, inventarán mentiras y crearán falsedades acerca de Mí, Jesucristo, para que puedan negar Mi Divinidad.

    Mi Divinidad es omnipotente.

    He venido en la carne y humillándome de una manera en que la gente no esperaba.

    No he venido vestido como un rey.

    No grité ni me jacté como un rey para que otros cayeran a mis pies.

    Yo no comando a otros a esperar en Mí.

    En su lugar, he venido a servir.

    He venido a rogar por vuestra salvación. Para ello tuve qué humillarme al convertirme en un hombre, un hombre pobre, de origen humilde.

    Mientras que he venido como un hombre, esto no significa que Mi Divinidad fuera comprometida en ninguna manera. Yo nací sin pecado. Era imposible para Mí pecar. Yo podía haber tenido los mismos deseos de la carne como hombre, pero Yo nunca cometí pecado porque esto no podía ser. Yo fuí puro en mente, cuerpo y espíritu.

    Yo era como el hombre en diferentes maneras. Pero resucité de entre los muertos.

    Las mentiras que vayan emergiendo, donde se niega la Verdad de Mi Existencia a través de una serie de falsedades, comenzarán a inundar la tierra.

    Dirán que Mi Cuerpo todavía se puede encontrar. Dirán que Yo era casado. Dirán que Yo era simplemente un profeta. Después, tratarán de demostrar, una vez más, que Yo era un hereje. Que he blasfemado contra Dios. Ellos ridiculizarán Mis Palabras, a medida que éstas se están dando al mundo, para luego destituírme.

    Hacen esto por dos razones. La primera consiste en profanar Mi Divinidad y presentarme como un simple hombre. La segunda es para crear duda en cuanto a Mi papel como el Mesías.

    Cómo insultan Mi Nombre!

    Cómo confunden a mis seguidores!

    No hagáis caso a las mentiras.

    No les escuchéis cuando tratan de convenceros de que Dios no creó el universo.

    Porque todas estas distracciones están diseñadas para debilitar vuestra Fe y robar vuestras almas.

    Bloquead vuestros oídos a tal maldad. Cerrad vuestros ojos a falsedades, ya que todo esfuerzo será hecho para convenceros de que Yo no era el Mesías, el Salvador y Redentor de la humanidad.

    Qué ciegos son ellos.

    Qué poco han aprendido.

    Vuestro Jesús

    Leer más: http://m.elgranaviso-mensajes.com/news/a20-sep-2012-1-/

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