Cerca del agreste desierto de Jordania al sur de Amman destaca sobremanera el santuario de Nuestra Señora de Lourdes, una gruta que es una réplica a la de Lourdes, Francia.

A la ruta acuden millares de peregrinos, muchos de ellos de la minoría cristiana del país, pero también destaca la presencia de un buen número de musulmanes que acuden con mucho respeto a visitar a la Virgen en su santuario.

Un santuario mucho menos conocido, pero al que la gente acude en masa buscando la sanación física y la conversión. ¿Quién sabe si algunos de los musulmanes que acuden allí de buena recibe la gracia de la conversión a la fe católica?

De hecho se están produciendo muchas conversiones de musulmanes al catolicismo, incluso en los países fundamentalistas, algo que no tiene la repercusión mediática que debiera.

Al igual que su homónimo santuario francés llegan visitantes de todos los países del mundo y al igual que en Lourdes llegan los enfermos con esperanzas de sanar sus dolencias.

Para bendecir el santuario y a dar ánimo a los cristianos jordanos vino al lugar el obispo de Lourdes-Tarbes, monseñor Nicolás Brouwet.