Serie DOCTORES DE LA IGLESIA: No. 6 – San Atanasio de Alejandría

FICHA DE DOCTOR

– Nombre: SAN ATANASIO DE ALEJANDRÍA (ca. 295-373)

– Ministerio: Obispo de Alejandría

– Año de proclamación: 1568 [por el Papa San Pío V]

– Festividad: 2 de mayo (en Occidente); 15 de mayo (Iglesia Copta)

CONTEXTO

La fecha de nacimiento de este prominente Padre de la Iglesia oriental no parece clara, pero por razonable convención se ubica hacia el año 295. Entre su nacimiento y su muerte, a edad muy avanzada, la Silla de Pedro conocerá hasta diez Papas, santos todos ellos: Cayo, Marcelino, Marcelo I, Eusebio, Milcíades, Silvestre I, Marcos, Julio I, Liberio y el español Dámaso I.

Su biografía aparece mediatizada por la crisis arriana (la conocida herejía del monje Arrio), difundida desde el año 318 y que, en líneas generales, pretendía que el Hijo (o Verbo) no era consustancial (o igual) al Padre; la consecuencia de esta premisa negadora de la divinidad de Cristo viene a resumirse en que no habiendo sino un Dios eterno e incomunicable, Cristo -pese a su manifiesta superioridad sobre las demás criaturas- no podía ser Dios, en cuanto no poseedor de los atributos de eternidad e increación propios del Padre, Quien había adoptado al Hijo en virtud de sus méritos. El arrianismo será condenado en el Concilio de Nicea (325), a la sazón convocado por el primer emperador cristiano, Constantino, y desencadenando al poco una terrible reacción antinicena que coincidirá con el apogeo de Atanasio, quien en 328 será nombrado Obispo de Alejandría; antes de todo esto, Atanasio (nacido probablemente en Alejandría) había recibido una completa educación, fue nombrado diácono (319) y secretario del obispo de la urbe, San Alejandro, así como colaborador de éste en el mentado Concilio de Nicea.

DOCTRINA

El corazón de la doctrina de Atanasio se funda en su heroica defensa de la ortodoxia católica y, por tanto, en la misma defensa de las definiciones del Concilio de Nicea, en lucha constante contra el arrianismo. Estas definiciones eran claras y no podían dejar lugar a dudas (en síntesis: el Hijo es consustancial con el Padre), pero el error pronto volverá a irrumpir aparatoso (rehabilitación de Arrio incluida), haciéndose del mismo una cuestión política cardinal en aras a alcanzar la unidad del Imperio, y que tanto el emperador Constantino como su hijo Constancio II utilizarán politizando la problemática teológica con un propósito instrumental obvio. La crisis del arrianismo, que parecía solucionada en el Concilio de Nicea, pervivirá durante largas décadas (y aún siglos), mas con un opositor de primer orden frente a ella: Atanasio. No conviene olvidar que hasta la conversión de Recaredo al catolicismo en 589, los visigodos serán arrianos, lo mismo que los ostrogodos, los longobardos, los vándalos y los burgundios.

Así y todo, es evidente que la doctrina de Atanasio debe estudiarse desde esta perspectiva polémico-combativa, por cuanto el llamado “Doctor de la Trinidad” iba a desempeñar un papel de primerísimo orden en la Iglesia de su tiempo, en razón de sus implacables armas dialécticas; de este modo, su cuerpo doctrinal puede resumirse en estos dos puntos básicos:

1) Defensa de la encarnación del Verbo de Dios (el Logos) en la figura de la Segunda Persona de la Trinidad: JesuCristo.

2) Defensa de la Verdad católica (la tradición perenne, objetiva y universal) frente al error de Arrio (la herejía caduca, subjetiva y particular), en cuanto grave amenaza para la fe en la Segunda Persona, reducida a una sacrílega condición mediadora entre Dios y los hombres.

No queremos dejar de nombrar la importancia de dos considerables Papas en el periplo vital de Atanasio: nos referimos a San Julio I (337-352) y a San Liberio (352-366). En el año 335, los arrianos-eusebianos condenarían a nuestro Doctor en el sínodo oriental de Tiro: el Papa Julio I defenderá al de Alejandría, procediendo a su rehabilitación. En cuanto al Papa Liberio, éste fue obligado por el emperador arriano Constancio a que firmara la condena de Atanasio, mas el Pontífice se negó y por ello fue condenado al exilio; no regresaría a la Roca Romana hasta el año 358.

OBRAS DESTACADAS DEL SANTO DOCTOR

Vida de San Antonio: texto ascético, de capital importancia en la literatura de su tiempo, por cuanto inaugura por así decir (debidamente codificado) el género de las vidas de santos; esta Vida es sin duda el libro más leído de San Atanasio.

Epístola a Marcelino: opúsculo exegético en torno a la interpretación de los salmos.

Apología contra los arrianos: obra histórica, que junto a la Historia de los arrianos constituye una suerte de díptico en torno a la referida herejía, y que acredita al Santo Doctor como vigoroso exponente del género de la historia.

BIBLIOGRAFÍA SELECTA

Obras generales

– BENEDICTO XVI: Santos Doctores de la Iglesia. Catequesis de Benedicto XVI, Ed. EDICE, Madrid, 2012, pp. 13-20.

Fuentes

– SAN ATANASIO DE ALEJANDRÍA: Vida de San Antonio. Padre de los monjes, Ed. Apostolado Mariano, Sevilla, 1991.

– SAN ATANASIO DE ALEJANDRÍA: Discursos contra los arrianos, Ed. Ciudad Nueva, Madrid, 2010.

José Antonio Bielsa Arbiol