FICHA DE DOCTOR

– Nombre: SAN GREGORIO MAGNO (540-604)
– Ministerio: Papa (590-604)
– Año de proclamación: [promovido en 1298 por Bonifacio VIII]
– Festividad: 12 de marzo (Vetus Ordo); 3 de septiembre (Novus Ordo)

CONTEXTO

El advenimiento de San Gregorio Magno tiene lugar en un siglo especialmente turbulento, el VI, mediatizado por las invasiones bárbaras y ensombrecido por toda clase de saqueos, epidemias y carestías; su biografía coincide con cinco pontificados considerables (Vigilio, Pelagio I, Juan III, Benedicto I -quien confirmó el V Concilio de Constantinopla- y Pelagio II) antes de su consagración como Papa el 3 de septiembre del año 590.

VIDA

El más romano de los Doctores de la Iglesia nació y murió en la Ciudad Eterna, en un entorno familiar muy próximo a la Silla de Pedro: su tatarabuelo había sido el Papa San Félix III (por error de registro fue considerado Félix II), y el Papa San Agapito I fue también pariente suyo. De aristocrático linaje y senatorial familia (la de los Anicios), Gregorio estaba destinado a la carrera política, y alcanzó el cargo de prefecto de Roma en 573. Pero este tipo de cometidos no colmaban su horizonte espiritual, y fue así como a la muerte del padre decidió entregar su fabuloso patrimonio a los pobres y a la Iglesia, fundando a continuación seis monasterios en sus tierras de Sicilia, además de otro en su palacio del Celio, dedicado a San Andrés; allí mismo vestirá al hábito benedictino y desempeñará el cargo de abad.

Pero su retiro será breve: en 577, el Papa Benedicto I lo saca de su soledad para nombrarlo diaconus regionarius, y dos años después el Papa Pelagio II se servirá de él como legado en Constantinopla. Su fuerte personalidad, y su magistral desenvolvimiento en la arena política, propiciarán todo esto.

A la muerte de Pelagio será elegido Papa. Sus catorce años de pontificado pueden considerarse de los más intensos y problemáticos de la historia del papado: un experto en Gregorio como el profesor G. Vinay no ha dudado en catalogar dicho pontificado en base a dos tipos de problemas: por un lado, los objetivos; y por el otro, los problemas que el propio Gregorio se planteó libremente.

Entre los problemas objetivos pueden destacarse la epidemia de peste, la expansión lombarda, el sitio de Roma (593), el empeoramiento del cisma de los Tres Capítulos o los pleitos de Bizancio; entre los problemas libremente planteados por Gregorio se destacarían la pacificación de la península, la unificación católica de Occidente por medio de una importante obra de evangelización, así como una vasta labor de consolidación de los pueblos convertidos afianzando una vasta toma de contactos. Esta audacia política le permitirá fortalecer el edificio de la Catolicidad con vigoroso impulso, que tendrá continuidad en un sinfín de heroicas acciones: socorrerá con ayudas materiales (y espirituales) a las poblaciones próximas; reemplazará la extinta autoridad imperial al configurar la defensa de Italia central, ampliando su influencia hasta Nápoles; favorecerá la mejora de las relaciones con los invasores gracias a todo tipo de audacias diplomáticas, incluyendo una celebrada negociación con Agilulfo en las puertas de Roma en las que logrará convencer a éste de que no saquee la ciudad; apoyará la conversión de Teodolinda; organizará una más estrecha colaboración entre el episcopado y los reyes francos; y atizará en España el fuego de la Catolicidad al animar a la acción al neófito Recaredo.

La obra literaria de San Gregoio fluctúa entre la humildad y la elocuencia, con un estilo sencillo y extrovertido; hasta el siglo XII su producción escrita constituyó una de las principales fuentes de meditación para el Occidente católico. Se le atribuye asimismo la compilación del Antifonario gregoriano.

DOCTRINA

La teología de San Gregorio Magno emana de la de San Agustín, sin que por ello podamos hablar de un mero epígono; del de Hipona retomará tres de los grandes temas de éste: la situación del hombre en el mundo en estado caído, la preeminencia de la gracia de Dios en el problema de la salvación y el misterio de la doctrina de la predestinación. Quizá su más significativa contribución sea su aportación a la doctrina del purgatorio.

OBRAS DESTACADAS DEL SANTO DOCTOR

– Regla pastoral [Regulae pastorales liber] (591): exposición de las reglas y los objetivos del ministerio episcopal, dedicada a Juan de Constantinopla; muy influyente en su tiempo, es una especie de dirección espiritual, de cierto valor literario además.

– Homilías de San Gregorio Magno (ca. 591-593): dirigidas al pueblo con el propósito de que éste corroborase su fe y se entregase a prácticas de penitencia, suelen dividirse en dos grandes bloques, las Homeliae in Evangelia y las Homeliae in Ezechielem prophetam.

– Diálogos [Dialogorum libri quattuor de vita et miraculis patrum italicorum et de aeternitate animorum] (593-594): perpetuando la forma platónica por excelencia, el santo describe en cuatro libros la vida y milagros de varios santos italianos entregados al ejercicio ascético, una aspiración de la que San Gregorio no pudo participar y que siempre anheló en sus ansías de alcanzar la perfección.

– Epístolas (?): compendiadas en 14 libros, las casi 850 cartas de San Gregorio -pese a no resistir en calidad literaria la comparación con las de San Jerónimo- son un documento excepcional de la Iglesia de su siglo; fueron ordenadas por él mismo, y abordan las más diversas cuestiones, muchas de ellas contra los herejes y los cismáticos.

BIBLIOGRAFÍA

Obras generales

– AAVV: Diccionario literario Bompiani, Ed. Hora, Barcelona, 1992.
– AAVV: Todos los Papas, Ed. Lozzi Roma, Roma, 2014.

Fuentes

– SAN GREGORIO MAGNO: Obras de San Gregorio Magno, Ed. Biblioteca de Autores Cristianos, Madrid, 1958.
– SAN GREGORIO MAGNO: Vida de san Benito y otras historias de santos y demonios. Diálogos, Ed. Trotta, Madrid, 2010.

José Antonio Bielsa Arbiol