Nunca es demasiado tarde para ayudar a los demás. Lulú Vázquez de Silva es un claro ejemplo de ello. Con casi 109 años y pese a su avanza edad no duda en ayudar a mujeres embarazadas en riesgo de exclusión. Lo hace en RedMadre, una fundación a favor de la vida en la que mediante aportaciones económicas y voluntariados, ayudan a madres con pocos recursos alrededor de toda España.

Lulú Vázquez de Silva ha afirmado al Faro de Vigo que “ayudar le gusta a cualquiera. Siempre es algo bueno”. Por eso, desde hace dos años, cuando se enteró de que existía esta fundación decidió formar parte del proyecto. Un día, después de ir a la habitual misa de 12, se enteró de la existencia de RedMadre.

Fue cuando una de las voluntarias, Carmela Calvar, transportaba en ese momento cajas para montar canastillas para las madres. La voluntaria le explicó a la anciana en qué consistía la fundación. Se quedó sorprendida y decidió que quería colaborar haciendo lo que mejor sabe hacer: tejer. Lulú Vázquez de Silva afirmó que: “Me gustó la idea y como me gusta calcetar desde pequeña, no me lo pensé”.

Desde ese día, Lulú Vázquez de Silva se dedica a crear artículos para bebés. Comenzó con una toquilla, unas bufandas, unos patucos… y desde entonces no ha parado de hacer prendas para los recién nacidos.

Al preguntarle sobre la opinión que tiene sobre la vida actual, ha afirmado que “lo que menos me gusta de la vida de ahora es cómo los padres educan a los hijos. Creen que los quieren más por no corregirlos cuando hacen algo mal. No me gusta la vida de hoy”.