La alcadesa de Madrid Manuela Carmena ha vuelto a impulsar con dinero público una obra de teatro blasfema, sacrílega y repugnante de unos actoruchos que aparecen en todo momento desnudos, mofándose sin ningún reparo de la Semana Santa y de los más sagrado, incluso llegan a burlarse del sexo de Dios, haciendo un juego de palabras siniestro con uno de los órganos sexuales femeninos.

La obra además de anticlerical y de profundo desprecio por el catolicismo tiene un claro componente feminista totalitario, que sigue las pautas del nuevo orden mundial para corromper la sociedad.

Como suele ser habitual la plataforma CITIZENGO ha hecho una campaña para impedir este bodrio satánico que no se puede consentir ni en España ni en ningún país del mundo porque los derechos de Dios son los primeros que deben ser respetados.

El sacrilegio consiste en profanar o tratar indignamente los sacramentos y las otras acciones litúrgicas, así como las personas, las cosas y los lugares consagrados a Dios. El sacrilegio es un pecado grave sobre todo cuando es cometido contra la Eucaristía, pues en este sacramento el Cuerpo de Cristo se nos hace presente substancialmente (cf CIC can. 1367. 1376).

La blasfemia se opone directamente al segundo mandamiento. Consiste en proferir contra Dios —interior o exteriormente— palabras de odio, de reproche, de desafío; en injuriar a Dios, faltarle al respeto en las expresiones, en abusar del nombre de Dios. Santiago reprueba a “los que blasfeman el hermoso Nombre (de Jesús) que ha sido invocado sobre ellos” (St 2, 7). La prohibición de la blasfemia se extiende a las palabras contra la Iglesia de Cristo, los santos y las cosas sagradas. Es también blasfemo recurrir al nombre de Dios para justificar prácticas criminales, reducir pueblos a servidumbre, torturar o dar muerte. El abuso del nombre de Dios para cometer un crimen provoca el rechazo de la religión.

La blasfemia es contraria al respeto debido a Dios y a su santo nombre. Es de suyo un pecado grave (cf CIC can. 1396).

Les animamos a firmar y a ser profundamente intransigentes con esta ralea de hijos de las tinieblas que quieren denigrar nuestra santa religión en pleno tiempo cuaresmal, en donde los católicos nos preparamos para la Semana Santa.

FIRME AQUÍ

2 Comentarios

  1. PLAN MASÓNICO PARA DESTRUIR LA IGLESIA CATÓLICA DESDE ADENTRO

    13º En la lectura del Evangelio omitan la palabra “santo”, por ejemplo, en lugar de “Evangelio según San Juan”, digan sencillamente: “Evangelio de Juan”. Eso hará pensar a la gente de no tener el deber de venerarlos más.
    Escriban continuamente nuevas biblias hasta que ellas sean idénticas a aquellas de los protestantes. Omitan el adjetivo “Santo” en la expresión “Espíritu Santo”. Eso abrirá el camino. Evidenciar la naturaleza femenina de Dios como la de una madre llena de ternura. Eliminen el empleo del término “Padre”.

    http://wwwmileschristi.blogspot.com/2013/12/plan-masonico-para-destruir-la-iglesia.html?m=1

    Carmena pertenece a la Masonería

  2. Yo firmaré después de que se manifieste Osoro (ya he dejado de enviarle euros), que mantiene muy cordiales relaciones con Carmena. Hacer otra cosa es, además de inútil, buscar que se rían de mí.

Comments are closed.