La Inquisición es uno de los temas más polémicos y tergiversados de la Historia de España. Sobre ella se han acumulado una gran cantidad de mitos falsos y mentiras.

El Tribunal del Santo Oficio establecido por los Reyes Católicos en Castilla y Aragón de 1482 fue uno de los elementos básicos de su política. Para Isabel y Fernando la unidad religiosa era el fundamento necesario para establecer una sociedad en orden y armonía. La diversidad religiosa era entonces sinónimo de guerras civiles.

Por tanto es lógico que la diversidad de cultos fuese rechazada por la inmensa mayoría de la gente de aquella época, que veía a los disidentes religiosos igual que hoy se ve a los terroristas. Esta es la verdad histórica por muy políticamente incorrecta que sea hoy en día.

  • Se ha dicho que la Inquisición fue una máquina de represión terrible que atemorizaba a la sociedad. La realidad es que en casi 350 años de existencia de la Inquisición en España no se registró ni una sola revuelta popular contra el Santo Oficio. La realidad histórica es que los testimonios de adhesión a la Inquisición por parte de los españoles de la época son muchos.“Castilla, Castilla por el rey don Carlos y viva la Santa Inquisición” gritaba la multitud de diversas ciudades en el momento de la llegada a España de Carlos I, según los cronistas de la época y a los autos de fe acudían miles de personas.

  • Se suele ocultar que menos del 10 % de los procesados fueron ejecutados. Sólo cuando el reo se obstinaba se llegaba al “tormento”. La tortura (habitual en toda la Europa de la época) estaba medida cuidadosamente para no causar daños irreversibles, mientras se daban muchas oportunidades de retractarse al reo. Eso provocaba que muchos presos comunes se hicieran pasar por herejes para pasar a la jurisdicción del Santo Oficio, mucho más garantista.

  • Se ha dicho que la Inquisición limitó el desarrollo científico y artístico en España. Nada más falso. España lideraba entonces y durante casi un siglo la ciencia de la navegación oceánica y los estudiosos de la Escuela de Salamanca como Martín de Azpilicueta y Tomás de Mercado ponían las bases del estudio de la economía como ciencia.

  • Igualmente, hay que recordar que Colón tuvo su mayor apoyo en España en un monasterio, el de la Rábida en Huelva, lo cual demuestra el alto nivel intelectual de la Iglesia en España en aquel momento y que en la Europa renacentista, la cultura y la ciencia seguían estando básicamente en los monasterios.

  • Respecto a las artes, no hay más que recordar que la literatura y la pintura española vivieron justo en aquel período su Siglo de Oro.

  • La Inquisición al prohibir la entrada y difusión de la propaganda protestante, evitó que se diera en España el horror de las guerras civiles religiosas que devastaron Francia y Alemania en los siglos XVI y XVII. Por cierto sólo en la “noche de San Bartolomé”, de 1572, un episodio de la guerra civil religiosa de Francia, fueron ejecutados por orden de la reina Catalina de Medicis muchos más protestantes (casi 20.000) que todas las víctimas de la Inquisición española en 350 años.

  • La Inquisición no perseguía a los judíos sino a los falsos cristianos que eran judíos en secreto. Hasta que se produjo la expulsión en 1492 los judíos podían practicar su religión legalmente. Isabel y Fernando siempre buscaron la unidad religiosa. Tampoco perseguía la Inquisición a los ateos (que se sabe que los había) ni agnósticos ni obligaba a nadie a asistir a ceremonias religiosas (al estilo de las policías religiosas de algunos países islámicos hoy en día). Si en aquella época la gente que no creía en la existencia de Dios no solía expresar esa opinión en público, no era por miedo supuestamente a la Inquisición sino porque no estaba bien visto socialmente ser ateo en una sociedad que era en su gran mayoría católica.

Estos son algunos de los mitos falsos de la Inquisición. La Historia debe abordarse con rigor, algo que por desgracia hoy en día se echa en falta.

Rafael María Molina.