En la vida del Padre Pío se dieron espectaculares prodigios, muchos de ellos comprobados por numerosos testigos. Es el caso Giovanna Vinci hija espiritual de nuestro santo que da fe del siguiente gran milagro que hace buenas las palabras de nuestro Señor, los sordos oirán, los mudos hablarán y los ciegos recobrarán la vista..

Estando rezando en San Giovanni Rotondo se fijó en niño de diez años entrar solo en el templo; sus padres debían de estar fuera de la iglesia. La madre, enferma de cáncer, había pedido a su esposo incrédulo, que le condujese hasta allí como última esperanza de sanación. El hombre cedió diciendo: «Está bien, pero yo no entraré a verlo».

La familia fue con su hijo hasta la iglesia donde un grupo de mujeres rezaban con mucho fervor. Gianna Vinci afirma: «Vimos entrar al niño ir al confesonario del Padre Pío y éste le dijo: ¡Sal de la iglesia y avisa a tu padre! El niño obedeció. Enseguida el padre entró llorando y se postró en el suelo. Todos comprendieron que algo espectacular había acontencido. El niño le había dicho a su padre: “¡Papá, te llama el Padre Pío!” Lo sorprendente es que hasta ese mismo instante… ¡era sordomudo!».