Ayer celebrábamos el 15 aniversario del mayor atentado terrorista de la historia de España donde murieron cerca de la 200 personas con más de mil heridos. De entre todos ellos, el que más nos interesa es el de Esther Sáenz. ¿Por qué? Porque Esther se convirtió tras sufrir el accidente. Esa experiencia entre la vida y la muerte, después de muchas operaciones y un calvario de sufrimiento, le llevó a tener un profundo encuentro con Cristo en medio del dolor y la impotencia. Desde aquel momento su vida ha cambiado y da testimonio de ello con alegría. No se lo pierdan.