Ya va siendo habitual que muchos personajes públicos muestren su fe con orgullo y no tengan ningún reparo en hablar de Dios y de su confianza en Él. Siempre es edificante encontrarse con estos ejemplos en la vida pública y por supuesto sin juzgar el fuero interno sobre su vida cristiana.

Los toreros siempre han tenido mucha devoción y es habitual que recen antes de salir a la plaza, pues son conscientes de que el riesgo de muerte es mucho más alto que en otras profesiones y que pueden ser sus últimos minutos de vida antes de dar cuenta a Dios.

El famoso torero español Juan José Padilla disfrutó de lo lindo de su reciente visita al Vaticano en el corazón de la cristiandad y pudo saludar al Papa después de la Audiencia, lo que le llenó de emoción y le quedó como recuerdo inolvidable.

El diestro explica a COPE que se muestra muy agradecido al Creador por todos los regalos que ha recibido y por el inmenso don de su familia, a la que ha inculcado la fe católica y el buen ejemplo que le transmitieron sus padres.

Padilla afirma no entender la vida sin sentir que Dios nos acompaña en todo momento. “He pasado momentos muy difíciles, pero Dios no me ha abandonado nunca. El sufrimiento me ha acercado mucho a Dios”.

“Los toreros sentimos la soledad cuando salimos a la plaza, pero siempre contamos con la confianza de que Dios vela por nosotros”.