El miércoles de ceniza, día de ayuno y abstinencia, iniciamos el período cuaresmal.

Las palabras que utiliza la Liturgia en la imposición de cenizas, son:

– “Recuerda que polvo eres y en polvo te convertirás”

– “Conviértete y cree en el Evangelio”.

En el Antiguo Testamento existía la costumbre de cubrirse de ceniza tras realizar algún sacrificio y era un signo de su deseo de conversión y de iniciar una vida nueva.

En los primeros años del cristianismo, los fieles que querían confesarse el Jueves Santo, se ponían ceniza en la cabeza y aparecían vestidos con un “hábito penitencial”. Esto simbolizaba su voluntad de convertirse.

El ayuno, en la tradición cristiana, está estrechamente unido a la limosna. San León Magno enseñaba en uno de sus discursos sobre la Cuaresma: «Lo que cada cristiano está obligado a hacer en todo tiempo, debe practicarlo ahora con más solicitud y devoción, para que se cumpla la norma apostólica del ayuno cuaresmal, que consiste en la abstinencia no sólo de los alimentos, sino también y sobre todo de los pecados. A estos necesarios y santos ayunos, por lo demás, ninguna obra se puede asociar más útilmente que la limosna, la cual, bajo el nombre único de “misericordia” abarca muchas obras buenas. Es inmenso el campo de las obras de misericordia. No sólo los ricos y acaudalados pueden beneficiar a los demás con la limosna, sino también los de condición modesta y pobre. Así, aunque sean desiguales en sus bienes, todos pueden ser iguales en los sentimientos de piedad del alma» (Discurso sobre la Cuaresma, 2: PL 54, 286). San Gregorio Magno, en su Regla Pastoral, recordaba que el ayuno se hace santo gracias a las virtudes que lo acompañan, sobre todo a la caridad, a todo gesto de generosidad, que da a los pobres y necesitados el fruto de una privación nuestra (cf. 19, 10-11).

La Cuaresma, además, es un tiempo privilegiado para la oración. San Agustín dice que el ayuno y la limosna son «las dos alas de la oración», que le permiten tomar más fácilmente su impulso y llegar hasta Dios. Afirma: «De este modo nuestra oración, hecha con humildad y caridad, con ayuno y limosna, con templanza y perdón de las ofensas, dando cosas buenas y no devolviendo las malas, alejándose del mal y haciendo el bien, busca la paz y la consigue. Con las alas de estas virtudes nuestra oración vuela segura y más fácilmente es llevada hasta el cielo, adonde Cristo nuestra paz nos ha precedido» (Sermón 206, 3 sobre la Cuaresma: PL38, 1042). La Iglesia sabe que, por nuestra debilidad, resulta difícil hacer silencio para ponerse en presencia de Dios, y tomar conciencia de nuestra condición de criaturas que dependen de él y de pecadores necesitados de su amor; por eso, en Cuaresma, invita a una oración más fiel e intensa y a una prolongada meditación sobre la Palabra de Dios. San Juan Crisóstomo exhorta: «Embellece tu casa con la modestia y la humildad mediante la práctica de la oración. Haz espléndida tu habitación con la luz de la justicia; adorna sus paredes con las obras buenas como con una capa de oro puro y, en lugar de las paredes y de las piedras preciosas, coloca la fe y la magnanimidad sobrenatural, poniendo sobre cada cosa, en lo más alto, la oración como adorno de todo el conjunto. Así preparas para el Señor una digna morada; así lo acoges en un espléndido palacio. Él te concederá transformar tu alma en templo de su presencia» (Homilía 6 sobre la oración: pg 64, 466).

1 Comentario

  1. Mensaje del LIBRO DE LA VERDAD de Nuestro Señor:

    Domingo 16 de enero de 2011

    Hija Mía, por favor asegúrate de que estos mensajes, que son una mezcla de advertencias, profecías y un resumen de Mis enseñanzas, sean propagados en cada rincón del mundo. Es vital que Mis hijos entiendan las formas en que pueden preparar sus almas para redimirse ante los ojos de Mi Padre.

    Una renovación espiritual se está llevando a cabo ahora en el mundo

    Ahora está apareciendo en el mundo una emergente devoción y alabanza hacia Mí, Mi Padre Eterno, el Espíritu Santo y Mi amada Madre. Aunque no sea visible claramente aún, esta poderosa renovación espiritual ayudará a proteger a Mis hijos en todas partes, incluso a aquéllos que me dan la espalda a Mí. La gente empezará ahora a revisitar el Evangelio, mientras experimenta una sensación de hambre de verdad. A medida que la purificación crece cada vez más y se extiende continuamente por el mundo, también las almas vacías de amor por Mí abren sus corazones de nuevo.

    A medida que el amor se extienda gracias a la luz de Mis seguidores, así se debilitarán los efectos del Maligno y el comportamiento de los que han sido infectados. El Maligno se tomará venganza.

    Los días de Satán están contados

    A medida que sus días en esta Tierra van disminuyendo, él intentará infligir todo el daño que pueda. Sus seguidores apresurarán sus actividades y se levantarán de inmediato a propagar maldades por todas partes. Sus acciones, que serán terribles de testimoniar cuando se lleven a cabo ante vuestros ojos atónitos, durarán poco.

    La Fe, hijos Míos, fortalecida por la oración habitual diaria, acabará con estas atrocidades. Id, hijos Míos, y redescubrid Mis enseñanzas. Traedme de vuelta a vuestras vidas. Llevadme a vuestro corazón una vez más para que Yo pueda sosteneros en Mis brazos. Dejadme guiaros hacia la perfección espiritual para que así estéis preparados para la Vida Eterna cuando el Cielo y la Tierra emerjan como uno.

    Imitadme, hijos Míos, en vuestras vidas diarias. Tomad Mi cruz, incluso cuando la carga de hacerlo pueda parecer mucha. Nunca temáis aceptar Mi Cruz porque sólo os permitiré soportar lo que seáis capaces de soportar.

    El significado del sufrimiento en esta vida

    Cuando sufrís en esta vida, estáis llevando Mi Cruz. Tenéis dos opciones. Si rechazáis Mi Cruz, protestáis y os amargáis por ello, entonces el sufrimiento aumentará sin cesar. En cambio, si aceptáis la cruz y ofrecéis vuestros sufrimientos por la salvación de las almas, esto será un regalo maravilloso para Mí. Si aceptáis con alegría estos sufrimientos, vuestras pruebas y tribulaciones, vuestra carga será más ligera. Os ayudaré a llevarla. El dolor se aliviará y la paz, el amor, la alegría y la pura felicidad reinarán en vosotros.

    Llevad vidas sencillas

    Vivid vidas sencillas, hijos, y haced todo con moderación. Cuando comáis, bebáis, durmáis, descanséis y os relajéis aseguraos de hacerlo con moderación. Una vez vuestras necesidades físicas se satisfagan no debéis seguir buscando más porque eso os mina el espíritu. La penitencia, hijos Míos, es vital para que os acerquéis a Mí. Con esto me refiero al sacrificio personal. El ayuno es sólo un ejemplo de penitencia. Yo prediqué la importancia de la penitencia durante Mi tiempo en la tierra. También lo hizo Mi precioso profeta San Juan Bautista.

    Yo, al ayunar durante 40 días, lo hice para daros ejemplo. Solamente mediante el ayuno, hijos, ayudaréis a expulsar al Maligno.

    Mis queridos hijos, tenéis mucho por delante. Todavía no entendéis qué es lo que se pide de vosotros en estos años que vienen. Es importante, mientras tanto, acercarse a Mí para así estar preparados para las pruebas a las que se enfrentarán los cristianos en todo el mundo.

    Id en paz.

    Vuestro Amado Salvador, Jesucristo

    Leer más: http://m.elgranaviso-mensajes.com/news/a16-ene-2011/

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