La labor del misionero primariamente es llevar la Palabra de Dios al confín de la tierra, evangelizar, aunque esa evangelización es mucho más creíble si viene acompañadas de obras de caridad. En muchos lugares del mundo la Iglesia crea escuelas, hospitales, comedores sociales y ayuda en la construcción de estructuras y desarrollo de la zona.

El Global Teacher Prize es un prestigioso premio que reconoce la mejor labor educativa del mundo ha recaído en esta ocasión sobre el fraile franciscano Peter Tabichi, entregado a la educación y catequización de los niños pobres de Kenia.

El religioso ha sido reconocido además de por su labor docente por haber destinado la mayor parte de su sueldo a pagar los libros y las coutas de los alumnos más pobres. Un ejemplo de entrega a los demás, de caridad cristiana.

El premio que asciende a un millón de dolares será invertido en mejorar la escuela y la pobreza del país.

Es de destacar que, a pesar de la precariedad de la escuela con una aulas paupérrimas y sin apenas acesso a la tecnología sus alumnos han ganado premios internacionales como el de la Royal Society of Chemistry de Inglaterra.

Un claro ejemplo de superación y de fe en Cristo, de hacer el Evangelio vida.