Las miles del triunfo del descubrimiento del ADN se las llevaron al biólogo estadounidense James Watson, al físico inglés Francis Crick y al biólogo neozelandés Maurice Wilkins, que recibieron el Premio Nobel en 1962 por tan trascendente descubrimiento en el campo de la Biología y la Medicina.

Este descubrimiento no habría sido posible son la abnegada labor de Rosalind Franklin (amigo de Wilkins) y de la religiosa Miriam Michael Stimson.

Sor Miriam fue una religiosa de la Orden Dominicana y profesora de química en la Universidad de Siena Heights. Sus precoces descubrimientos sobre el funcionamiento celular le llevaron a ser la segunda mujer que dio una conferencia en la Soborna, solo por detrás de Marie Curie.

La religiosa experimentó con hormonas cicatrizantes y fue una pionera en la investigación del cáncer durante más de tres décadas. Su aportación más importante en la lucha contra el cáncer fue desbloquear el formato de las bases nitrogenadas del ADN.