En la parroquia de Nuestra Señora y Reina de Polonia de Edmonton, Canadá sucedió recientemente un hecho fuera de lo normal, que ha dejado llenos de asombro a propios y extraños. La fe mueve montañas y es el caso de un grupo de heroicas ancianas canadienses que ante un intento de asesinato del sacerdote salieron en su defensa y le salvaron la vida.

Un acto de fe que habla bien a las claras de como el Señor da la fuerza y la inspiración para actuar en los momentos más difíciles.

¿De qué armas se valieron estas ancianas?

Muy sencillo, lo hicieron a bastonazos. Aunque eran personas de avanzada edad, el ímpetu y la determinación de cada una de ellas hizo que venciesen al agresor.

Los hechos ocurrieron después de la Misa de 8 de la tarde cuando un desconocido agarró al sacerdote y tras tirarlo al suelo intentó ahogarlo.

Los congregados se quedaron atónitos y tuvo que ser este grupo de señoras mayores las que salieron en defensa del sacerdote propinando bastonazos al agresor hasta que este dejó de estrangular al sacerdote y abandonó corriendo el lugar. Un buen ejemplo de trabajo en equipo y sobretodo de fe, de saber ver en el sacerdote al mismo Cristo y jugarse el tipo por salvar su vida.