El P. Ambrosio Arellano Espinoza, sacerdote de 78 años de edad, fue atacado en la diócesis mexicana de Puebla y sufrió quemaduras en manos y pies en lo que parece ser un robo. Se desconocen más detalles concretos de como se produjeron la heridas, pero en cualquier caso es muy significativo un nuevo ataque a un sacerdote y de edad avanzada que hace recordar otros desgraciados incidentes similares.

Falta también por determinar si son hechos puntuales o aislados o es una oleada de anticlericalismo a nivel mundial, que se uniría a los incidentes que sufre la Iglesia en Europa, en países como Francia o España sin contar los miles de cristianos asesinados cada año en todo el mundo.

El Padre se encuentra estable

Según la nota de la Arquidiócesis señaló el P. Arellano Espinoza se encuentra “hospitalizado en urgencias estable, pero con pronóstico reservado”. Pedimos a la Virgen de Guadalupe oraciones por su pronto restablecimiento.

A través de las redes sociales Mons. Alfonso Miranda, Secretario General del episcopado mexicano, solicitó “que Dios proteja al Padre y muy pronto pueda restablecer por completo su salud, pidiendo el socorro de la Madre de Dios”.

Son ya varios los ataques contra sacerdotes que se han producido en el país, uno de los más violentos del mundo, aunque en el caso de ataques a sacerdotes destaca “la tortura como hecho característico” por lo que podríamos hablar claramente de odio a la fe.