El Padre Fournier, sacerdote que ha servido muchos años al Ejército, no se lo pensó dos veces cuando supo que ardía la catedral y entró decidido a salvar unas reliquias preciosas para la cristiandad, que de otra manera a lo mejor hubiesen corrido peor suerte. El fuego era muy intenso y el riesgo era evidente.

Tuvo el valor de entrar en la catedral, acompañado de un equipo de bomberos, jugándose la vida y en rescate del Santísimo Sacramento y de importantes reliquias como la corona de espinas o la túnica de San Luis, que son sin lugar a dudas objetos de mucho valor para la cristiandad.

Gracias a Dios el sacerdote actuó con eficacia y celeridad y todos estos tesoros pudieron ser puestos a salvo según afirmó el prelado Patrick Chauvet, máximo responsable de la catedral. “En todo momento mantuvo la calma, no se le veía con nervios o miedo. Se dirigió inmediatamente a por el Santísimo Sacramento y a por las reliquias con determinación”

El sacerdote es ya considerado un héroe por muchos, ya que su actuación fue clave para salvar esos objetos de un valor incalculable.

El padre Fournier, de mediana edad y se ordenó sacerdore Alemania y luego fue destinado a la zona de Sarthe en Francia.

Fue capellán castrense desde 2004 y estuvo muchos años trabajando con el ejército en diferentes lugares del planeta. En Afganistán participó en una emboscada en la que murieron varios soldados.