Sin recuperarse todavía del susto y del disgusto miles de parisinos y de visitantes de todo el mundo salieron a las calles y a las iglesias a celebrar los oficios de Semana Santa con más devoción que otros años, siendo mucho más numerosa la asistencia, especialmente en el Santo Vía Crucis.

Cuando hay una tragedia la fe aumenta y la gente en este caso ha tomado conciencia del tesoro que tienen en la catedral parisina, una de las emblemáticas de la cristiandad.

Tuvo lugar la emotiva procesión de las 14 estaciones alrededor de la catedral de París. El evento estuvo presidido por Mons. Patrick Chauvet, párroco de Notre Dame, cuyos fieles aún lloran las consecuencias del incendio.

En anteriores ocasiones el Vía Crucis tenía lugar en el interior del Templo, pero este año no ha podido ser obviamente por las consecuencias del incendio que han hecho que permanezca cerrada la catedral. En esta ocasión el recorrido se ha realizado por las calles de París, concretamente por los aledaños de la catedral, en donde se podía contemplar al fondo la triste imagen del templo quemado.

El Vía Crucis empezó en el puente de San Luis y finalizó justo al lado de la catedral.  Este año la procesión no contó con la famosa reliquia de la corona de espinas, que fue salvada de la quema en el incendio.

Mons. Aupetit grabó un pequeño vídeo con este mensaje: «No tengan miedo, seguimos en pie en Notre Dame hasta donde el Señor nos lleve».