En Pascua la Iglesia tiene la costumbre de recitar el Regina Coeli (Reina del Cielo) para celebrar el triunfo de Cristo sobre el pecado y la muerte, que debe ser motivo de gozo y alegría para todo buen católico que vive la plenitud de este tiempo con Cristo resucitado.

Esta oración fue establecida por el Papa Benedicto XIV en el siglo XVIII para sustituirla por el Ángelus en el tiempo pascual hasta Pentecostés. El motivo es que los misterios del Ángelus aluden a la Encarnación y el Regina Coeli está propiamente centrado en la Resurrección y en la alegría que experimentó la Santísima Virgen.

El Regina Coeli se reza también 3 veces cada día, mañana, mediodía y tarde para de esta manera consagrar el día a Dios por medio de su santa Madre.

Se desconoce al creador de esta antífona de la Edad Media. Era recitada por los hijos de San Francisco después de las completas . Después la oración se extendió por toda la cristiandad hasta nuestros días.

Regina Coeli

Reina del cielo, alégrate, aleluya.
Porque el Señor, a quien has llevado en tu vientre, aleluya.
Ha resucitado según su palabra, aleluya.
Ruega al Señor por nosotros, aleluya.

Oremos:

Oh Dios, que por la resurrección de Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, has llenado el mundo de alegría, concédenos, por intercesión de su Madre, la Virgen María, llegar a los gozos eternos. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.

Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, como era en el principio ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amen. (tres veces)