“Padeció y fue sepultado”. Hay quien ha negado que Jesús fuera sepultado, quien defiende que su cuerpo fue tirado o abandonado de cualquier manera, que se perdió, y que por lo tanto no había “cuerpo” que echar de menos ni tumba vacía. Pero en su libro sobre la muerte y resurrección de Jesús, UN LATIDO EN LA TUMBA, Antonio Macaya Pascual, médico, analiza el contexto y ve claro que todo apunta a que, como dicen los Evangelios, el cuerpo de Jesús logró ser sepultado. En el libro lo explica con abundancia de notas. Nosotros lo recogemos en este vídeo.