Evidentemente NO y la calificación moral de la serie para un católico sería NO APTA, pero esto casi nadie lo dice y lo denuncia con firmeza. Algún sacerdote predica a los padres sobre el peligro de las series en general, pero sin descender a lo concreto. NO SE PUEDE VER JUEGOS TRONOS por su contenido inmoral con escenas de sexo explícito.

Hoy acaba Juego de Tronos, una noticia de relevancia mundial, pues es una serie que siguen con pasión, a veces irracional, millones de personas en todo el mundo. Es un fenómeno social a gran escala comparable a otros grandes fenómenos como Harry Potter o Crepúsculo por citar algunas de los que me vienen a la cabeza que tienen absolutamente hipnotizados a niños y adolescentes de todo el mundo e incluso a personas adultas a las que les encanta la saga.

De hecho el contenido de Juego de Tronos es abiertamente para adultos con escenas descaradas de sexo y de violencia, aunque las quieran vender como una serie de moda, con aspecto juvenil e inocente está cargadísima de doctrina, marcando unos comportamientos y estereotipos que contribuyen a degradar la juventud. El joven y el adolescente quiere imitar lo que ve en la pequeña y en la gran pantalla.

Con esas imágenes e impactos tan fuertes están contribuyendo a hipersexualizar la juventud, ya de por sí cada vez más hedonista. No solo el peligro para los jóvenes es la pornogafría, que es la parte más degradante, que desata todas las alarmas sociales sino este tipo de series aparentemente no tan abiertamente perniciosas, pero que son una apología del sexo libre y totalmente endiosado.

Es hora de poner la voz de alerta y advertir a todos los padres y con mucho más motivo si son católicos que cuiden mucho el contenido de las series que ven sus hijos, especialmente JUEGO DE TRONOS. Hoy en día la santa pureza es algo que parece que a nadie le importe y que nadie respeta, todo el mundo se deja llevar por la pasión, por la moda…dando rienda suelta al mundo, al demonio y la carne.

Por supuesto que el argumento es muy interesante y está muy bien hecha, como tiene que ser un proyecto que genera tanto dinero en todo el mundo, pero que ese envoltorio atractivo no nos impida ser conscientes del veneno que se mete en la mente de los niños y jóvenes, que cada vez mancillan antes su inocencia.