La Conferencia Episcopal polaca se acaba de reunir con el objeto de empezar a luchar fuertemente contra los delitos sexuales que cometen una minoría de sacerdotes y religiosos (recordemos es una minoría) manzanas podridas que ser expulsadas y no deben eclipsar todo el bien que realiza la Iglesia.

El arzobispo Wojciech Polak afirmó: “Se empezado a dar una respuesta sistémica al problema de los abusos de menores por parte de algunos sacerdotes, algo lamentable como consta en el vídeo de los hermanos Sekielski”

El documental “No se lo digas a nadie”, subido recientemente a Internet, ha creado una gran controversia en Polonia al tratar sin ambages el drama de la pederastia en la Iglesia polaca. El vídeo, que ha superado los 15 millones de reproducciones, saca a la luz los abusos del clero a menores en Polonia, país donde la Iglesia tiene un gran prestigio en la sociedad.

Las repercusiones del documental pueden hacer que la fuerza nacionalista Ley y Justicia (PiS) pierda las elecciones en Europa, por estar muy vinculado a la Iglesia Católica. Las encuestas advierten que el PiS podría llegar a perder hasta nueve puntos porcentuales con relación a la última referencia.

La respuesta del Gobierno polaco no se ha hecho esperar y, en un intento de distanciarse de la polémica, aprueban de manera urgente un aumento de las penas por abusos a menores (hasta 30 años de prisión), a la vez que se aseguraba que no se consentirán “comportamientos patológicos” en ninguna institución, incluida la Iglesia.