Antiguamente los equipos de fútbol solían contar con un capellán, costumbre que desgraciadamente ha ido cayendo en desuso en un fútbol cada vez más negocio y menos humano.

Incluso eran muy habituales las ofrendas de los títulos a la Virgen Patrona del lugar, como en el caso del Real Zaragoza y la Virgen del Pilar y otros muchos equipos ofrecían sus títulos a las diferentes advocaciones de cada ciudad.

En este proceso de desacralización de la sociedad y del deporte el Olympique de Lyon, uno de los grandes clásicos del fútbol francés y europeo, está remando contra corriente, pues acaba de instalar en su estadio una capilla consagrada a la Santísima Virgen para que todos los miembros de la plantilla y del equipo rival puedan acudir a rezar.

La piadosa idea ha sido del dueño del club Jean-Michel Aulas, que es consciente de la importancia de la religión en la vida de los futbolistas.

“Buscamos que todos los que vengan al Estadio Groupama puedan venir a este lugar común a rezar”

Cari Filii