Evidentemente que sí, una mujer puede estudiar Teología, pues no es algo exclusivo del sacerdote o del varón y es deber de todos los católicos tener una buena formación en las verdades de nuestra fe. De hecho muchas religiosas estudian también Teología y están muy bien formadas en espiritualidad. Lo que sería un error es que pretendiesen ocupar en la Iglesia la función del sacerdote.

Aaquellas personas con capacidades intelectuales que quieran profundizar más en el conocimiento de Dios es bueno que lo hagan, sean hombres o mujeres, siempre y cuando se formen con la recta Teología. En la Iglesia un camino seguro y muy recomendado por los Papas es la doctrina de Santo Tomás de Aquino. Esto también es aplicable a la formación en la Sagrada Escritura, Padres de la Iglesia o apologética.

Ahora bien es muy importante que la mujer en particular tenga en cuenta cuál es su función en la Iglesia y la misión concreta del sacerdote y de los obispos como pastores de almas, no pudiendo nunca usurpar estas funciones. A veces se dan abusos aberrantes, por ejemplo el hecho de predique un laico en la Misa. Antiguamente la mujer no subía al altar durante la Santa Misa, aunque hoy en día es frecuente que lo hagan para participar en las lecturas, cantos y moniciones.

Las mujeres, al igual que suelen ser muy buenas maestras, pueden ser excelentes catequistas y su labor es de gran ayuda en las parroquias, aunque como hemos dicho siempre y cuando tengan clara su función y sus límites.