Es siempre altamente edificante ver a personalidades de diferentes ámbitos manifestando públicamente su adhesión a la fe católica, una fe, que en el caso que les vamos a contar es comprometida e intensa. Se trata del famoso jugador italiano Albertini jugador del Milán y de la selección italiana de fútbol que acaba de manifestar no sólo su catolicidad sino la importancia del apostolado en su vida.

Demetrio Albertini nació en el seno de una familia católica y tuvo una buena formación y ejemplo de vivir la fe en casa. Además el ex jugador cuenta con un hermano sacerdote del que se siente especialmente orgulloso. Cuando Alessio ingresó en el seminario, Demetrio sólo tenía 10 años. “Era algo hermoso. Asistiendo al oratorio no había cosa mejor que tener un hermano sacerdote, pues el sacerdocio es algo muy grande”.

La iglesia nos recuerda que el sacerdocio ministerial no tiene solamente por tarea representar a Cristo –Cabeza de la Iglesia– ante la asamblea de los fieles, actúa también en nombre de toda la Iglesia cuando presenta a Dios la oración de la Iglesia (cf SC 33) y sobre todo cuando ofrece el Sacrificio Eucarístico (cf LG 10).

Para el internacional italiano “ser católico no es sólo algo externo, sino es un modo de vivir, una elección diaria de adaptar nuestra vida al Evangelio y entregarse a los demás”. Albertini ayuda a los frailes capuchinos a hacer un apostolado con los más necesitados, labor de la que se siente muy orgulloso, pues para él vivir la caridad es hacer el Evangelio vida.