El Papa Francisco celebra hoy con júbilo sus 27 años de su consagración como Obispo Auxiliar de Buenos Aires. Fue ordenado por el Cardenal Antonio Quarracino, Arzobispo de Buenos Aires, el 27 de junio de 1992. Un día que recuerda el Papa con mucho cariño así como todo el pueblo cristiano que comparte la alegría con el Pontífice, llamado el Papa de la caridad y que tomó el nombre por San Francisco de Asís.

La Iglesia enseña que por la «consagración episcopal se recibe la plenitud del sacramento del Orden. De hecho se le llama, tanto en la liturgia de la Iglesia como en los Santos Padres, “sumo sacerdocio” o “cumbre del ministerio sagrado”» (LG 21). “La consagración episcopal confiere, junto con la función de santificar, también las funciones de enseñar y gobernar […] En efecto, por la imposición de las manos y por las palabras de la consagración se confiere la gracia del Espíritu Santo y se queda marcado con el carácter sagrado. En consecuencia, los obispos, de manera eminente y visible, hacen las veces del mismo Cristo, Maestro, Pastor y Sacerdote, y actúan en su nombre (in eius persona agant)” (LG 21). “El Espíritu Santo que han recibido ha hecho de los obispos los verdaderos y auténticos maestros de la fe, pontífices y pastores” (CD 2).

Les dejamos con el vídeo de esa ceremonia tan especial, un documento gráfico imperdible.

NO SE PIERDA EL VÍDEO DE LA CEREMONIA