Recientemente se ha producido una de las grandes noticias a favor de la vida en Bolivia, que es un milagro, pues un bebé que fue abortado logró sobrevivir in extremis, a pesar de contar con solo 26 semanas de vida, algo que desafía a la ciencia, pues no es normal que un prematuro así pueda sobrevivir, pero a veces Dios permite estos hechos y cuenta con las causas segundas como es el caso de un sacerdote y un laico que lucharon por la vida de la pequeña.

El sacerdote, primero la bautizó por si tenía que partir para el cielo, como todo parecía indicar, pero el mismo sacramento le dio fuerzas al bebé para seguir viviendo. Los médicos presenciaron atónitos el hecho. Esperemos que este hecho les haga recapacitar, a ellos y a millones de personas en todo el mundo.

Una adolescente de 14 años, se quedó en estado tras ser violada. Sus padres, aunque una familiar quería hacerse cargo de la niña, hicieron rápidos los papeleos legales para practicar el “aborto legal”

La adolescente fue sometida a un “aborto legal”, recibiendo “medicinas”, pero el bebé, que luego llamarían Victoria logró sobrevivir y fue bautizada por Enrique Jordá, sacerdote de la Iglesia de la Merced. Le acompañó Erwin Bazan Gutierrez, director de Prensa del Arzobispado de Santa Cruz.

Defendieron la vida de la pequeña, asegurando que: “La actitud de querer acabar con la vida de un feto viable, fue inhumana y abominable. En todo caso debe respetarse la vida desde su origen, la concepción donde está todo el potencial de la vida de un nuevo ser, con su propio genoma y código genético”.