Después de desfilar por pasarelas y mostrar su linda figura, se puso los hábitos y entregó su vida a Dios.

Se llama Esmeralda Solís González y, después de desfilar por pasarelas y mostrar su linda figura, se puso los hábitos y entregó su vida a Dios. “Pudo ser una gran candidata a Miss México pero recibió el llamado de Dios al cual se dedicará”, anunció la organización del concurso