La sexualidad está ordenada al amor conyugal del hombre y de la mujer. En el matrimonio, la intimidad corporal de los esposos viene a ser un signo y una garantía de comunión espiritual. Entre bautizados, los vínculos del matrimonio están santificados por el sacramento.

“La sexualidad […] mediante la cual el hombre y la mujer se dan el uno al otro con los actos propios y exclusivos de los esposos, no es algo puramente biológico, sino que afecta al núcleo íntimo de la persona humana en cuanto tal. Ella se realiza de modo verdaderamente humano solamente cuando es parte integral del amor con el que el hombre y la mujer se comprometen totalmente entre sí hasta la muerte” (FC 11).

“Los actos […] con los que los esposos se unen íntima y castamente entre sí son honestos y dignos, y, realizados de modo verdaderamente humano, significan y fomentan la recíproca donación, con la que se enriquecen mutuamente con alegría y gratitud” (GS 49). La sexualidad es fuente de alegría y de agrado:

Por la unión de los esposos se realiza el doble fin del matrimonio: el bien de los esposos y la transmisión de la vida. No se pueden separar estas dos significaciones o valores del matrimonio sin alterar la vida espiritual de los cónyuges ni comprometer los bienes del matrimonio y el porvenir de la familia.

Así, el amor conyugal del hombre y de la mujer queda situado bajo la doble exigencia de la fidelidad y la fecundidad. Dios llama a tratar las relaciones sexuales en santidad y honor. Y añade; no como los gentiles que no conocen a Dios.

La lascivia es otra palabra sinónima para referirse a una persona pervertida en acto sexual, la lascivia es un fruto de la carne, según el apóstol Pablo.

“Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia,” Gálatas‬ ‭5:19‬ ‭

Desde esta perspectiva podemos afirmar que el sexo oral y anal es pecado. La misma naturaleza nos enseña, el ano fue creado para excretar materia fecal, no para introducir algo dentro, es el mismo principio usado con el homosexual, una desviación sexual. La mujer que permite esto, se ha trasformado en un objeto sexual, más que una esposa. En otras palabras están actuando peor que un animal, porque hasta hoy en día los animales se reproducen de forma normal y natural.