En las redes sociales y en internet en general abundan mucho las supersticiones y las cadenas de oraciones superticiosas que no es solo algo condenable per se por su malicia (recordemos que la superstición atenta contra el primer mandamiento) sino que no aportan nada y es una pérdida de tiempo. Que nadie crea que por poner amén 1000 veces o 10.000 va a conseguir trabajo o bendiciones.

A Dios rogando y con el mazo dando dice el refrán. Por eso es bueno poner los medios para conseguir un fin, estudiar, trabajar duro, esforzarse con constancia. Esto no quiere decir que no hayamos de pedir al Señor para que salga bien el examen, para conseguir trabajo, pero debemos pedir con naturalidad, de manera católica, con sentido común.

Lo santos pedían mucho por sus grandes obras apostólicas, para que hubiesen bienhechores y poderlas llevar a cabo, pero lo pedían fruto de una confianza filial y olvidados de sí mismos, por el bien de las almas y de las cosas de Dios.

Pretender conseguir las cosas por supersticiones absurdas es necedad. Tenemos que buscar hacer la voluntad de Dios en todo, decir siempre amén a sus designios, pero por escribir 1000 veces amén no vamos a conseguir nada. Otra cosa es si repetimos jaculatorias por una noble intención como sacar almas del purgatorio o reparar las blasfemias, entonces el Señor si que bendice. Pero Dios generalmente no da la ciencia infusa al vago que no quiere estudiar o hace caer miles millones sobre las almas crédulas.