Dios escribe recto con renglones o mejor dicho utiliza todos los medios para que se cumplan sus designios providentes. Se dan muchos casos de personas que llegan a la conversión, por pequeñas casualidades, que en realidad son grandes providencias. Por ejemplo el caso que les vamos a contar a continuación.

El P. Goyo Hidalgo, de Los Ángeles USA quería contactar con uno de los ayudantes de su parroquia y erró a la hora de marcar el número, aunque providencialmente dio con otra persona que necesitaba más su ayuda.

“Gracias a Dios por mi torpeza”, afirmó lleno de alegría el P. Goyo las redes sociales.

Había dejado el siguiente mensaje: “Soy el Padre Goyo. Sé que necesitas hablar. Estoy aquí”. Cuando inmediatamente, recibió una llamada de alguien desconocido. “Llevo tiempo esperando hablar con un sacerdote. ¿Cómo lo has sabido?”, le explicó la voz desconocida.

A raíz de ello el Padre cayó en la cuenta de  que había tecleado un número equivocado, pero que fue providente para  ayudar a esa persona que se encontraba en gran apuro espiritual y que no hay querido desvelar por guardar la privacidad.

Tras postear su testimonio en las redes, muchos internautas contaron experiencias similares. Una de las que más llama la atención es la siguiente:

“Mi hermano sufrió un severo ataque al corazón mientras dormía y gracias a una llamada telefónica pudo despertar, darse cuenta que sufría un infarto y llegar a tiempo a urgencias. Sin esa llamada habría muerto con total seguridad”

Dios se vale de cualquier medio para venir en nuestro rescate, pero no esperen a que siempre pase algo así, es mejor que vayamos nosotros a su encuentro. Muchas personas reciben estos favores divinos por tener un alma humilde y sincera. Luchemos por tener estas dos virtudes, que tanto agradan a Dios.