Impresionantes imágenes las que nos llegan. Una mujer, como si estuviese poseída empuja a un sacerdote en medio de la predicación. Es un gran sacrilegio agredir a un ministro de Dios en el mismo altar. Hagamos un acto de desagravio y pidamos para que el sacerdote se recupere de la caída.

El Padre Marcelo Rossi, que sufrió grave caída tras una agresión, no está herido