Entre tantas sociedades o sectas fundadas por los hombres, que se dicen cristianas, se puede fácilmente distinguir la verdadera Iglesia de Jesucristo por cuatro notas, porque sólo ella es UNA, SANTA, CATÓLICA y APOSTÓLICA.

¿Por qué la Iglesia verdadera es UNA?

– La Iglesia verdadera es  UNA porque sus hijos, de cualquier tiempo y lugar, están unidos entre sí en una misma fe, un mismo culto, una misma ley y en la participación de unos
sacramentos bajo una misma cabeza visible, el Romano Pontífice.

¿No podría haber más Iglesias?

– No, señor; no puede haber más Iglesias, porque así como no hay más que un solo Dios, una Fe y un solo Bautismo, así no hay ni puede haber más que una sola y verdadera Iglesia.

¿Pero no se llaman también Iglesias los fieles unidos de una nación o diócesis?

– Se llaman también Iglesias los fieles unidos de unanación o diócesis, pero con todo eso no son sino partes de la Iglesia universal, con la que forman una sola Iglesia.

 ¿Por qué la Iglesia verdadera es SANTA?

La Iglesia verdadera es SANTA porque santa es su cabeza invisible, que es Jesucristo, santos muchos de sus miembros, santas su fe, su ley, sus sacramentos, y fuera de
ella no hay ni puede haber verdadera santidad.

¿Por qué la Iglesia verdadera es CATÓLICA?

La Iglesia verdadera es CATÓLICA que quiere decir universal, porque abraza los
fieles de todos los tiempos y lugares, de toda edad y condición, y todos los
hombres del mundo son llamados a formar parte de ella.

¿Por qué la Iglesia verdadera es, además, APOSTÓLICA?

La Iglesia verdadera es, además, APOSTÓLICA porque se remonta sin
interrupción hasta los Apóstoles; porque cree y enseña todo lo que ellos
creyeron y enseñaron y porque es guiada y gobernada por los Pastores que
legítimamente les suceden.

¿Y por qué la Iglesia verdadera se llama, asimismo, ROMANA?

La Iglesia verdadera se llama, asimismo, ROMANA porque los cuatro
caracteres de unidad, santidad, catolicidad y apostolicidad se hallan sólo en
la Iglesia que reconoce por cabeza al Obispo de Roma, sucesor de San
Pedro.

Catecismo de San Pío X