El Dr. Peter Kreeft, desde temprana edad mostraba cierto interés por la iglesia católica, no comprendía por qué la supuesta “ramera de Babilonia” producía cosas tan hermosas, desde catedrales majestuosas, obras de arte musicales y hasta innumerables santos. Así que, decidió inscribirse en una clase de historia de la iglesia, dirigido por calvinistas, buscando razones para quedarse en el protestantismo…