La Hermana Miriam, Hija del Amor Misericordioso, explica en esta entrevista qué lleva a una estudiante universitaria que aprovechaba cada oportunidad que tenía para hacer una fiesta en casa con sus amigos antes de salir de marcha, con novio y una situación familiar cómoda y estable a decidir ingresar en un convento. Su respuesta, tan clara como sencilla: “Nadie va a dejar algo bueno por algo peor. Algo grande tiene que haber aquí para que yo haya decidido entrar. Y eso grande es Dios, el que da sentido a la vida”.