Por fin podemos afirmar que el aceite que brotó del rostro de la Guadalupana en una parroquia del Estado de Nuevo México no tiene una explicación humana.

El prelado de Las Cruces en EEUU, Mons. Oscar Cantú, dijo que no se han encontrado “causas naturales” para dar una explicación a las lágrimas que brotaron de una imagen de la Guadalupana en una iglesia de su jurisdicción.

En la misiva, Mons. Cantú afirmó que “la primera etapa de la investigación es determinar si el fenómeno puede ser explicado por causas naturales. Hasta ahora, no hemos detectado causas naturales para la emisión de líquidos de la estatua”.

En mayo de este año, en la parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe en Hobbs, estado de Nuevo México, el rostro de la Virgen lloró.  El hecho volvió a suceder en 2 ocasiones más, y fue comprobado por un sacerdote y varios feligreses.